
Javier Rodríguez Tur es fundador y director general de El señor Martín, una pescadería gastronómica que pretende ofrecer experiencias únicas en relación con el disfrute del pescado. En esta entrevista le preguntamos sobre su experiencia como emprendedor en un sector muy 'tradicional'.El concepto de negocio de El Señor Martín nace como una propuesta innovadora alejada de la imagen de puesto de pescado tradicional. ¿Cómo surge esta idea?Como amantes de la gastronomía y del pescado en particular focalizamos nuestros esfuerzos en averiguar qué demandaba un determinado perfil de público: el consumidor amante de la gastronomía y del mar debía encontrar en nuestro comercio lo que anhelaba y buscaba. Debíamos satisfacer sus deseos: desde la imagen de marca del negocio, hasta el color de las paredes, el servicio exclusivo y sobre todo la calidad del producto. Todo ello combinado con la oferta de experiencias para que el consumidor incrementara su afición por el pescado: organizamos sesiones de showcooking, recomendamos recetas, contamos con productos únicos… Así comenzó nuestra historia. Primero la pescadería, y ahora que estáis inmersos en una nueva etapa, surgen nuevos formatos de negocio…Así es. Dos años después, nos dimos cuenta de que nuestro público era cada vez más experto en gastronomía y que nos exigía más. Estuvimos estudiando cómo podíamos crecer sin perder el concepto original. Finalmente dimos con una fórmula no existente hasta la fecha: una pescadería gastronómica donde poder comprar el mejor pescado, degustarlo en el mismo lugar y de forma sostenible. ¿Un restaurante?No. Es mucho más. Es un homenaje al mar y lo que éste nos ofrece. El comprador, además de poder conocer todos los detalles del producto que va a comprar, su trazabilidad, su información nutricional e incluso sugerencias para cocinarlo, encontrará en este nuevo espacio la posibilidad de consumirlo allí mismo, ya que nuestros cocineros se lo preparan ad hoc. Todo esto mientras disfruta de los secretos del mar en los libros que puede adquirir en la sección de lectura, además de las sales, salsas, vinos, harina, que encontrará en el área de venta de productos complementarios.¿Este modelo de negocio permite la expansión?Por supuesto. Al ser una fórmula pionera, podemos hacer todo lo que se nos ocurra, o mejor dicho, todo lo que nuestros clientes nos demanden. Para nosotros, ellos son nuestro pilar y epicentro de nuestros movimientos. De esta observación constante, nace un “spin off” con un formato intermedio entre la pescadería y el centro de gastronomía del mar: La Ostrería de El Señor Martín. Para crecer debemos proponer fórmulas complementarias que puedan interesar a diferente tipo de inversor tanto en el contenido como el continente. ¿Qué tipo de inversor podría encajar en El Señor Martín? Nuestro crecimiento tiene que contar con la apertura de establecimientos propios y sobretodo por aquellos en los que participen emprendedores o inversores. Creemos que una fórmula que encajaría sería el régimen de franquicia siempre con una clara presencia del franquiciado y una libertad para que pueda trabajar con autonomía. Por esto es tan importante que nuestro inversor sea una aficionado gastronómico.Antes hablabas de un concepto sostenible de negocio. ¿Qué significa?Todo lo que mueve este modelo nuevo de pescadería se basa en un estilo de vida, tanto el que vemos en nuestros clientes como el propio. El consumidor que disfrutará de El señor Martín, aprecia el pescado y su origen. Para crear un concepto sostenible de negocio, queríamos contribuir a mantener y enriquecer la fuente del mismo: el mundo del mar. Nuestro producto sólo es capturado con artes de pesca selectiva, ya que rechazamos cualquier otro tipo de pesca que dañe el universo marino. Por otro lado, el mobiliario proviene de la madera reciclada de viejos navíos; estamos pensando en darle uso a las redes que ya no se utilizan y contribuir con algún tipo de campaña en la regeneración de algunos caladeros agotados.Habéis pensado en todo…La verdad es que este trabajo se convierte en una espiral que te permite crecer personal y profesionalmente. De hecho, para dar a conocer el concepto de negocio a posible inversores, hemos huido de las reuniones tradicionales. Lo que hacemos es elegir un lugar apropiado al estilo de negocio, por ejemplo en las últimas ocasiones hemos contado con la colaboración de un centro cultural del gusto, la librería Al Punto, y además de presentar el proyecto al interesado, realizamos degustaciones para que comiencen a experimentar la idea desde la esencia: el producto. Háblanos de las expectativas para 2011Venimos de un año muy duro para la economía en nuestro país y tiene visos de seguir así. Por ello confiamos tanto en este tipo de negocio. Es una fórmula creativa, nueva, donde casi es imposible fracasar. Donde la involucración del inversor no conlleva el hecho de invertir- ganar o perder, sino de creer- invertir- disfrutar- ganar. Por ello vienen a nuestras presentaciones. Las motivaciones se multiplican más allá del valor de la transacción. En estos momentos seguimos con nuestro ciclo de presentaciones para dar a conocer el concepto tanto de la pescadería gastronómica como de la ostrería. Queremos convertirnos en la referencia del pescado en nuestro país. Sabemos que es un objetivo ambicioso, pero posible.
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