
Mauricio Mulder y del Jorge del Castillo son los candidatos de fuerza para llegar a la secretaría general. (USI)Por Óscar MirandaEsta guerra se declaró el domingo 20 de setiembre, en una kermesse en el patio de deportes de la Casa del Pueblo, cuando Omar Quezada, en plan provocador, le dijo a Mauricio Mulder que lo esperaba esa tarde en el mitin que los “cuarentones’ habían organizado en Ate Vitarte, y el secretario general del Apra –con el entrecejo más fruncido que nunca– le respondió que esa actividad no tenía el aval del partido y que estaban cometiendo una indisciplina.El siguiente cruce de fuegos ocurrió hace dos domingos. Los “cuarentones –Quezada, Carlos Arana, Javier Morán y otros– armaron un nuevo mitin, en Villa El Salvador. El viernes, Mulder alzó el teléfono y le preguntó a Alan García si el acto tenía su autorización. “No sé nada de eso”, le habría dicho el mandatario. Mulder colgó y, horas después, difundió un comunicado que prohibía a la militancia acudir a eventos que no fuesen oficiales. Pum. El cañonazo sacudió la cuadra 10 de Alfonso Ugarte.“En el CEN se ha propuesto someterlos a disciplina”, le dijo ayer un allegado de los “cuarentones’ a Perú.21. “Hasta el mitin de Ate, las relaciones con Mauricio eran buenas, pero, ahora, esta es una guerra declarada”.DEBILIDADES. Faltan todavía cuatro meses para el congreso nacional en el que se elegirá al nuevo secretario general del Apra (el 18 y el 19 de febrero), pero la competencia interna ya arrancó y será durísima. Quezada ya está en campaña. Mulder dijo que iría, luego retrocedió, pero un miembro del CEN y hombre de confianza suyo sostuvo que de todas maneras se lanza. “Será después de que se designe a la comisión organizadora del congreso”, aseguró.Solo Del Castillo da a entender que todavía deshoja margaritas. Sin embargo, los equipos de Mulder y de Quezada dan por descontado que entrará en la carrera. “Él es el hombre detrás de Quezada. Esa candidatura se va a caer y, entonces, va a aparecer él”, es el razonamiento en el entorno del secretario general del partido.Cada uno de ellos tiene debilidades que sus adversarios sabrán explotar. Algunos dicen que al director de Cofopri le sacarán un video de cuando era alcalde de Huamanga y declaró Huésped Ilustre a Fujimori. Del Castillo carga la cruz del “faenón’ y sus visitas a la suite de Canaán. Y Mulder arrastra el malestar que ha causado en Alfonso Ugarte que hace unas semanas enviara a China, dentro de una delegación oficial del partido, a su ex secretaria personal y a otros militantes sin preparación política.SIN APOYO. ¿Los “cuarentones’ son la carta de Alan García? Muchos lo creen así, empezando por ellos mismos. Pero esto quizá ya no sea tan cierto. “Se han sobrevaluado. Creen que porque almuerzan con el presidente, este los apoya, pero no es así. El presidente también almuerza con Jorge y Mauricio”, señaló una fuente del Ejecutivo familiarizada con el pensamiento de García.Manejar programas sociales claves les permite a Quezada y compañía armar mítines y movilizar masas, como en Villa El Salvador, con unas tres mil personas. Pero allegados a Mulder observaron que la mayoría no era aprista. “Era gente que pedía agua, parchado de pistas”, afirmaron. Perú.21 estuvo allí y vio que, en efecto, no era un acto de militantes. Muchos fueron pensando que el propio García llegaría.¿ALIANZA? “No sé si mi padre será candidato”, le dijo Miguel del Castillo a Perú.21. “De repente apoyamos a otro o de repente nos aliamos con los “cuarentones’. Yo soy amigo de Omar y de Javier (Morán)”. Esta posibilidad no parece descabellada. Los “cuarentones’ también la barajan, aunque no cederían la Secretaría General. Las cosas podrían funcionar en la medida en que, según varias fuentes, a Del Castillo lo que más le interesa es la candidatura presidencial. El ex premier está conversando también con Wilbert Bendezú. Hay espacio para negociar. Las mayores batallas no se han librado aún.Fuente: Perú 21