
LOS REFERENDUMS DE UN MANIPULADOR DE MASASPor Eduardo Bueno León
Otra vez Alan García con el apoyo de su cuestionado Presidente del Consejo de Ministros, trata desesperadamente de recuperar popularidad. Si efectivamente quisiera democratizar el sistema político y modernizar el régimen, pondría a sus polichinelas a trabajar alianzas para convocar un proceso constituyente o restaurar la Constitución de 1979, modernizándola en lo político y económico. Incluso, más importante que el voto voluntario o la renovación del Congreso es la revocatoria del mandato presidencial, auténtica institución democrática que ha relegitimado a los Gobiernos y propiciado nuevas formas de participación ciudadana. No sería raro, que esta nueva propuesta de manipulación de masas ya estuviera orquestado por García con sus incondicionales del Congreso. Pero en buen romance, este tipo de reformas del sistema político deben darse en procesos constituyentes. Un gobierno que ya ingresó a su etapa final y fuertemente deslegitimado por la traición de sus promesas, corrupción y entrega a los lobbys, no debe convocar referéndums en base a los desafectos de la opinión pública. Esto convierte a García en un auténtico depredador de Instituciones. La renovación del congreso a mitad de periodo es una propuesta que bien diseñada y operacionalizada puede efectivamente corregir correlaciones de fuerza superadas por la coyuntura. García "congeló" iniciativas de este tipo hace dos años, ahora la desempolva pues ya no le afectaría y más bien le beneficia para mitad de periodo entre el 2011 y 2016, cuando al mando de una coalición de partidos de derecha (y otra vez usando al APRA) trate de recuperar liderazgo. El voto voluntario, de aplicarse en el Perú implicará un aumento del abstencionismo como en Colombia (casi al 60%) y ello colocará a muchos actores fuera del sistema político. El abstencionismo beneficia a las oligarquías políticas y los partidos tradicionales-clientelares. Lo que sucede que el sistema de voto obligatorio en Perú está mal administrado y regulado, con penas y sanciones que sólo se prestan a corrupción. Pero la solución no es su simple eliminación. Con esto Alan García vuelve a emular a Alberto Fujimori con sus propuestas para reducir la formación de nuevos partidos políticos. La alianza con los poderes fácticos es muy evidente. Se trata de reducir la participación política y dejar que "el carisma", las televisoras y el clientelismo de los "Núcleos Ejecutores" o fórmulas parecidas secuestren la voluntad democrática de los peruanos. García vive seducido por la Gobernabilidad Autoritaria Fujimorista que el ha convertido en Gobernabilidad de los poderes fácticos. Su propuesta de referéndum apunta en ese sentido. Y como suele ocurrir desde hace varios años, pondrá al partido aprista dirigido por el dictador Mulder, a recoger firmas. En la concepción alanista, para eso sirve el APRA : Para reunir firmas y apoyar incondicionalmente las locuras de su "Compañero Presidente". México DF a 28 de octubre del 2009 García encabezará la campaña a favor del voto voluntarioEl presidente promoverá la recolección de firmas para que el pueblo decida en un referéndum esta reforma, así como la renovación por mitades del Congreso. El jefe de Estado declaró sobre el tema en Palacio de Gobierno. (TV Perú) Sabiendo que es casi un clamor popular, el presidente Alan García anunció que él, personalmente, encabezará la campaña que iniciará el Ejecutivo para recolectar firmar y realizar una consulta popular para instaurar el voto voluntario y la renovación por mitades del Congreso. “Encabezaré esta recolección de firmas y le pido ayuda a todo el pueblo peruano. No es contra el Parlamento, no es contra los partidos políticos, yo soy miembro de un partido. Es para darle más velocidad de cambio a nuestro sistema y es para darle más presencia a la opinión del pueblo a lo largo de los cinco años”, dijo en referencia a la decisión de la Comisión de Constitución, que archivó los proyectos referidos a estas reformas.“El voto debe ser voluntario, porque el voto debe ser consciente”, añadió el jefe de Estado en Palacio, mientras que, más temprano, el premier Javier Velásquez ratificó el inicio de la cruzada es una decisión tomada.