
Por Elízabeth PradoCerca de doce mil funcionarios públicos del país se encuentran denunciados por delitos contra la administración pública. De ellos, 11,876 están procesados, solamente 1,033 fueron sentenciados, 289 lograron ser absueltos y 444 casos terminaron anulados.Así lo informó el premier Javier Velásquez Quesquén durante la presentación de todo el gabinete ministerial en el Congreso de la República, a donde acudieron para responder 52 preguntas que prepararon los legisladores para ellos.El primer ministro indicó que, ante los actos delictivos en los niveles gubernamentales, el Ejecutivo ha emitido más de cien medidas para erradicar este flagelo.También anunció que en los próximos días se estará conformando una comisión de alto nivel encargada de articular los esfuerzos de todos los sectores para luchar contra la corrupción en los niveles de gobierno.“Somos el único país en América Latina que tiene un plan nacional anticorrupción, que se planteó en diciembre del año pasado” refirió Velásquez.Comentó que el portal electrónico del Ministerio de Justicia permite conocer el registro de funcionarios procesados por delitos contra la administración pública. Consejo de ReparacionesEn su visita a la sede legislati-va, el premier Javier Velásquez también se reunió con la congresista nacionalista Juana Huancahuari para tratar el tema del Consejo de Reparaciones.El primer ministro aseguró a la congresista que este grupo seguirá en funciones y que la reparación económica individual p-ara los cerca de setenta mil afectados por la violencia se iniciará el próximo año. Los primeros beneficiados serán las dos mil cien víctimas que cuentan con más de sesenta años de edad.El lío de las placas de rodajeLa pregunta más controversial fue hecha por el congresista Jonhy Lescano (AP) al ministro de Transportes y Comunicaciones, Enrique Cornejo, sobre la emisión y el costo de las nuevas placas de rodaje a partir de enero próximo. Cornejo dijo que estas serán fabricadas con tecnología de punta y precinto de seguridad. Lescano minimizó la calidad del producto mostrado por el ministro Cornejo y para probarlo dobló con facilidad el que traía, además de cuestionar el precio del mismo (40 dólares, en comparación a los 17 que cuesta en América Latina). Solicitó que se deje sin efecto.