
Hace poco vi en un diario peruano una nota periodística referida a que se está buscando una denominación comercial a nuestra anchoveta y podrían llamarla "sardina peruana" para los fines de comercialización enlatada.Lo que debemos hacer es recuperar su prestigio y referencia de lo que ha significado y significa la anchoveta no solo en la economía peruana, sino en el beneficio marcado en la población de casi todo el mundo, ya que debido a ella la humanidad ha crecido en los últimos 40 años entre 10 y 15 centímetros en relación a las generaciones anteriores.¿Cómo ha sucedido esto? Recordemos que en la década del 70 el Perú fue el primer productor mundial de harina y aceite de pescado y ambos tenían la anchoveta como base más importante y por primera vez casi todos los países del mundo compraban la harina para incorporarla en el alimento balanceado, fundamentalmente de los pollos.Debido a esta forma de alimentación comprobaron que los pollos tenían un desarrollo más rápido: podían beneficiarlos a los 45 días y no a los 60 como sucedía antes y les reportaba importantes beneficios. Esta forma de alimentación se difundió en todo el mundo y es casi vigente hasta hoy. Pero la cosa no queda allí porque, como era de suponer, algunos países mostraron preocupación de si esta nueva forma de alimentación animal no tendría repercusión negativa en el ser humano y es así que los científicos comenzaron a efectuar análisis de los procedimientos y posibles consecuencias, pero los resultados fueron sorprendentes al comprobarse que el elemento que servía para el rápido crecimiento de los pollos no era en nada dañino para el ser humano, sino que se convertía en alimentación humana indirecta y que cumplía un importante apoyo facilitando su mejor desarrollo. Al no encontrar su ubicación ni identificación específica en los análisis físico químicos de la harina de pescado, se llamó en forma genérica “elemento desconocido del crecimiento”, que finalmente ha servido para que la humanidad haya crecido entre los 10 y 15 ctms que hemos mencionado.El hecho anterior generó la preocupación de también analizar los aceites, descubriéndose la existencia de los ahora famosos omega y los beneficios que significaban para la salud y que podían integrarse en los alimentos para consumo humano directo, siendo los únicos limitantes el sabor y el olor a pescado que en la modernización de los procesos industriales se logró quitar.Actualmente, sé que en Pisco hay diversas fábricas que procesan la anchoveta en “anchoas” e incluso las están exportando con éxito a España y sustituyen positivamente a las casi extinguidas originarias del Mar Cantábrico.Creo, en consecuencia, que se podría mantener la denominación de anchoveta, e indicar en la presentación los aportes y beneficios importantes para el desarrollo y salud que Nota:las anchovetas que figuran en la foto las he hecho degustar en España con opiniones favorables
NAHMadrid011109