
Malpartida señaló que Sendero reunía a la población, ponía un seudónimo a cada habitante y les dictaba determinados cargos, y que por miedo aceptaban.
Si bien no indicó qué cargo y labores realizó a favor de Sendero Luminoso, reiteró que los pobladores de todos los caseríos en Tingo María eran obligados a apoyar, de lo contrario, los mataban.
Malpartida negó además haberse acogido a la Ley de Arrepentimiento, ya que dicha norma solo se aplicaba para procesados por terrorismo, y ella nunca ha sido enjuiciada por este delito.