
Desconfío de las envolturas pomposas. La experiencia me ha enseñado que el frasco no determina el contenido. He recibido recientemente tres libros de tapa dura y lastimosamente sus bellas carátulas no pueden borrar pecados garrafales que salpican a la vista.
" Sueño y pasión por el Perú " es una compilación de 65 autores realizada por Hugo Neira Samanez y el sello editorial de la biblioteca nacional. No nos explicamos a quien se le pudo ocurrir incluir en esta selección a Lorenzo Sousa Debarbieri, cuestionado personaje acusado de fraude electoral en el Cusco y asesor financiero del clan Sánchez Paredes. Es inaudito que Neira comprenda en un mismo volumen textos de Víctor Andrés Belaunde, Luís Alberto Sánchez y José Carlos Mariategui al costado de un escrito firmado por el impresentable Sousa. Estaremos atentos a que en la segunda edición se retire la parte de Sousa. El pintor Carlos Quispez Asin Mas contrajo matrimonio el 30 de diciembre de 1939 con Maria Luisa Graus Arpaia. En 1960 conoce en el distrito de Chaclacayo y se enamora de Olga Serna, quien vivía con su hijo Néstor de 4 años. Acaba de publicarse el libro " Carlos Quispez Asin " de Jorge Bernuy Guerrero. Un merecido homenaje al maestro de la Escuela de Bellas Artes. Sin embargo, no entendemos la razón por la cual se oculta intencionalmente a la esposa legítima Chalu. Chalu acompaño al esposo hasta su muerte en abril de 1983. Vivieron en el distrito de Magdalena. Lo atendió abnegadamente. Lo acompaño a sobrellevar la enfermedad. Sobre todo cuando le amputaron la pierna derecha en 1978. Es insólito como el autor Bernuy recorta irresponsablemente la vida de su mentor. El mejor tributo a la memoria del insigne artista plástico es que se relate toda la verdad. Pedro Cateriano Bellido fue diputado por Lima en 1990, escribió la documentada obra " El Caso Gracia" en 1994 y se desempeño como correcto viceministro de justicia en el 2002. Hace unas semanas, Cateriano presento " 20 peruanos del siglo XX ". Es sumamente difícil escoger un conjunto representativo de ilustres ciudadanos que engrandecieron a la patria. No obstante, es clamorosa la ausencia de Hernando de Soto, economista brillante, cuya contribución al conocimiento de la realidad del país es indiscutible y le han valido honores y premios del mundo académico universal. Esperamos que Cateriano en la segunda edición subsane tan grave falta. Nobleza obliga a reparar entuertos.