En Centroamérica se están sembrando extensos bosques de madera preciosa, cuyos árboles son vendidos por un numero no menor a 10 árboles, desde la siembra hasta la cosecha, con una inversión inicial. Esto permite a toda clase social poder invertir a mediano y largo plazo con seguridad, ya que están bajo la custodia de administradora fiduciaria que asegura la inversión total.
Esta actividad altamente rentable, debería ser aplicada por países que mantienen deuda externa, los cuales pueden realizar canje de deuda por naturaleza, transparentar su manejo por medio de una administradora de fondos y titularizar los bosques, inclusive se podría incluirlos en el programa de Captura de CO2.
El proceso es relativamente fácil, depende solo de una decisión política, sensata, honrada, que los beneficiarios serán los hijos, sus nietos, bisnietos y próximas generaciones.
Muy lamentable nuestra experiencia, con más de 7 ministros de economía, 5 presidentes de la República y otros funcionarios más no les interese; esta es una actividad muy altruista que está blindada y no permite corrupción ni coimas.
Si bien es cierto se está conformando un nuevo orden financiero mundial, dentro del cual se deberían incluir drásticas sanciones ejemplares, apoyar esta actividad en mención brindara seguridad financiera a mediano y largo plazo. Además de coadyuvar a solucionar el problema del calentamiento global y la crisis financiera mundial.