
La campaña de desprestigio contra el Congreso está llegando a extremos inaceptables. De las "acusaciones" del diario El Comercio contra Elsa Malpartida ya se ha colgado el propio doctor Alan García para indicar que he allí un motivo para justificar la renovación por tercios o por mitades del Congreso.
Lo cierto es que los países que han sufrido de guerras internas, terrorismo, rebeliones, han optado por abrir el "sistema" a los arrepentidos del "antisistema". Es el caso del Polo Democrático en Colombia, conformado por ex militantes del grupo guerrillero M-19, que tiene representantes en el Congreso y hasta candidatos a la presidencia de la República a pesar de haber sido protagonistas de una de las escaladas de violencia más sangrientas en la región al haber asesinado a jueces en la toma del Palacio de Justicia en 1985.
A la congresista Elsa Malpartida se le está acusando por haberse arrepentido como si quisieran que continuara al frente de un grupo terrorista, aunque esto último no está comprobado. Por eso ha hecho bien en respaldarla su agrupación política.Lo que está quedando claro es que la campaña de destrucción de imagen del Congreso marcha viento en popa y que la ola de difamaciones, refritos, calumnias está empezando anunciando así el estilo aprista de manipular las temporadas electorales.Igual fue en 1989 y 1990.
PD: Me pregunto ¿Por qué un humanista como Paco Miró Quesada Rada permite este tipo de tiotulares en el diario El Comercio? Pareciera que la dirección estuviera a cargo de Luis Giampietri.Fuente: Mate Pastor