
Tras la rápida destrucción del muro que dividió la ciudad durante 28 años, Berlín intenta rescatar los pocos tramos originales que quedan en pie. La mayoría de los 156 kilómetros del trazado original fue reemplazada por una línea de adoquines que hoy atraviesa calles, avenidas o se pierde bajo los imponentes rascacielos de Potsdamer Platz.El Centro de Documentación del Muro de Berlín lucha contra el olvido y logró salvar el único tramo que muestra el sistema de seguridad, tal como en 1979. A orillas del río Spree, más de un kilómetro de Muro se transformó en “la galería de arte más larga del mundo”, mientras que en el MauerPark, la gente corre y juega sin saber que por allí pasaba la “zona de la muerte”.Entrevistados: Peter Birle, director de investigaciones en el Instituto Iberoamericano; Manfred Fischer, pastor y uno de los fundadores del Centro de Documentación del Muro de Berlín; Teresa Casanueva, artista plástica cubana, que vive en Alemania oriental desde 1985.Por Mauricio Latorre, enviado especialFuente: RFI