
A PROPÓSITO DE ESPAÑA: GIULIANI Casi cinco millones de desempleados en España, 45% de desempleo juvenil, ampliación de la edad de jubilación a 67 años, implementación de “contratos basura” con sueldos irrisorios que impiden la subsistencia, recortes en sanidad, educación, congelación de sueldos, etc, han hecho estallar la alarma en más de 50 ciudades españolas. El 15 de Mayo se convocó una manifestación en varias partes de España. Al finalizar esta, muchos de los asistentes, desesperados al ver que sus proclamas no llegaban ni a propiciar cosquillas en los oídos de los políticos, decidieron acampar de manera pacífica en la Puerta del Sol, la plaza más concurrida de Madrid. Esa misma noche llegaron los policías a desalojarlos mediante actos violentos. Al día siguiente, los cientos de personas que se habían congregado el día anterior se habían convertido en miles. Miles de personas indignadas frente a su situación de precariedad, indignadas al ver que “los guardianes de la ley” no habían hecho otra cosa que intentar aniquilar un acto de democracia. Personas que al día de hoy continúan una protesta pacífica que se ha extendido a numerosas ciudades de España, un país de cara a unas elecciones municipales que se celebrarán este domingo. Los actos perpetrados por los policías madrileños me hicieron recordar la infinidad de derechos violados durante la alcaldía de Rudolph Giuliani en Nueva York. Durante su mandato, Giuliani privatizó el sistema carcelario y lo nutrió de miles de presos mediante su conocido programa “tolerancia cero”. Limpió las calles de Nueva York de vagabundos, prostitutas, artistas callejeros, negros, manifestantes, indigentes, latinos y personas con discapacidad enviando a todos a prisión. Todo aquel que no fuera de su agrado, a la cárcel. Más del 50% de estos arrestos terminaron con una desestimación de los cargos y, muchos de ellos, sin la posibilidad de demostrar que lo imputado era real y, menos aún, merecedor de un arresto policial. Los “guardianes de la ley” funcionaban con cupos que debían cumplir (un porcentaje de arrestados por semana) por lo que las encarcelaciones a ciudadanos eran el pan de cada hora. Se encarceló a participantes del movimiento “bici crítica” que lo único que hacían era pasear por las calles montados en una bicicleta como forma de fomentar su uso. Se arrestó a participantes en manifestaciones por los derechos del colectivo homosexual. También se ejercieron asesinatos y torturas como los de Amadou Diallo y Abner Louima, ampliamente documentados por la prensa. Se redujo las asignaciones a las redes sociales de apoyo a las personas indigentes, incrementando la “población sin hogar” que dieron a parar a la calle, para luego ser arrestadas y conducidas a un calabozo. Se convirtió a la pobreza en un delito, se criminalizó a la discapacidad, a la opción sexual, al aspecto físico y al derecho que tenemos como ciudadanos a manifestarnos. El Señor Giuliani también era enemigo de los jardines donde los pobladores se congregaban y por eso luchó por vender cada rincón de jardín de la ciudad de Nueva York a empresarios de bienes raíces. Asimismo, se negó a incrementar el salario de los profesores y a ampliar su plantilla, aunque durante su mandato los colegios estaban sobrepoblados. Por el contrario, no perdía oportunidad para abogar por las ventajas de un sistema privado de enseñanza que remplazara al público. Este político perteneciente al ala más conservadora del Partido Republicano creó, en 2002, una firma llamada “Giuliani and Partners” especializada en asuntos de seguridad. La candidata a la presidencia, Keiko Fujimori, ha presentado esta semana al señor Giuliani como su asesor en seguridad ciudadana. Aún no sabemos de dónde ha sacado los 100 mil dólares que Giuliani cobra como conferenciante o los millones que cobra por asesoramiento técnico. Lo que sí es coherente con la línea de la señora Fujimori -socializada en un ambiente de corrupción, asesinatos y torturas- es que se esté rodeando y asesorando por tremenda joyita.