
Juana Castro Ruz
En la televisión mexicana, se ha difundido una entrevista de Juana Castro Ruz, la hermana disidente de Fidel y Raúl Castro. Ella está promocionando un libro sobre su familia, el cual ha sido rapidamente descalificado desde La Habana. Lo interesante es su firme declaración que durante la insurrección que llevó al Mov 26 de julio al poder, Fidel proclamó que su revolución sería de "Pan con Libertad". Es un dato bastante conocido el carácter nacional-popular de la insurrección cubana (frente pluriclasista revolucionario),incluso cuando triunfó la revolución cubana, varios de sus líderes pasaron por Lima y visitaron el local del Partido Aprista. Es bueno volver a recordarlo, la influencia que el pensamiento Hayista tuvo y tiene en los procesos revolucionarios de América Latina. Sólo sus seudodiscípulos alanistas atrincherados en el logo "PAP", son sus más desleales apuñaladores. Los Hayistas y los que se identifican con el Aprismo histórico, mantienen la lucha por estos ideales que no envejecen. Como todos sabemos, la Guerra fría, la invasión a la bahía de Cochinos por exiliados apoyados por la CIA, el embargo comercial (que dura hasta hoy), el boycot a la producción azucarera e infraestructura industrial de Cuba, llevaron a Fidel a buscar una alianza con la URSS. Y de allí viene su virage al proclamar el carácter marxista-leninista de la revolución, que era esencialmente democrática y social. Cabe la pregunta si Fidel no tuvo acaso otras opciones, o si el lema Hayadelatorreano "Pan con Libertad" (muy frecuentemente usado en la zona del caribe y Centroamérica), interpretado como la tercera vía frente al comunismo y el capitalismo (marxismo-leninismo y economia de mercado neoliberal), en realidad fue inviable por la guerra fría, la dureza de las oligarquías nativas y la ingenua pretención de apelar a la democracia, la cual era respetada por los poderes fácticos siempre y cuando no se tocase el padrón capitalista de acumulación. Y el "Estado Antimperialista" cambiaba el padrón de acumulación, socializándolo en manos de los productores, incluyendo la gran burguesía nacional. Cuando Haya de la Torre se reune en un chifa con sus ex enemigos y representantes políticos de la oligarquía, tal vez demostró una gran generosidad y deseos de conciliación. Pero incluso en esa actitud, fue traicionado y engañado. Alan García, fue mucho más lejos para asegurarse que no lo traicionaran. Se ofreció a la derecha para hacer el trabajo sucio que hicieron los enemigos de Haya de la Torre y que nunca pudieron culminar: Destruir al Aprismo y ponerlo al servicio de los dueños del Perú. Saludos, Eduardo Bueno