
Una mujer llora junto al cadáver de un miembro de su familia, víctima de un alud caudado por fuertes lluvias en Verapaz, a 71 km de San Salvador, el 8 de noviembre de 2009. Foto: Reuters
Al menos 124 personas murieron este fin de semana en El Salvador por las lluvias torrenciales provocadas por una baja presión sobre el Pacífico y la cola del huracán Ida que, tras amenazar la costa de México -sin dejar víctimas ni daños- comenzó a alejarse de la Península de Yucatán.
Los muertos y los numerosos desaparecidos de El Salvador fueron víctimas de derrumbes, aludes y desbordes de ríos. La gran mayoría de los fallecidos se reportan en los departamentos salvadoreños de San Salvador, La Libertad, Cuscatlán y La Paz (centro) y en San Vicente (este).
En las localidades de Verapaz y Tepetitán, del departamento de San Vicente, podría haber "más fallecidos", ya que los aludes y desbordes de ríos han "arrasado" numerosas viviendas, dijo Meléndez.
El presidente salvadoreño, Mauricio Funes, decretó en la noche del domingo el estado de emergencia en todo el país, con lo cual el Gobierno podrá destinar fondos especiales para enfrentar la catástrofe, aunque no precisó cuánto dinero se destinará para atender a los afectados y comenzar a reparar los daños.
"Hoy es un día muy triste para el país y para este gobierno desde que asumiera mi presidencia y uno de los más trágicos de que tengamos memoria. Quiero que mis palabras sean de condolencia para las familias de las 124 víctimas identificadas hasta este momento", dijo Funes en cadena nacional de radio y televisión.
De momento las autoridades de Protección Civil reportan unas 7.000 personas evacuadas en distintas zonas del país a raíz de las lluvias que también han dañado o destruido carreteras y puentes en distintos lugares.
Las lluvias causadas al paso de Ida por la costa de Nicaragua, el jueves, dejaron más de 13.000 damnificados, 930 viviendas sin techo o caídas y 5.591 hectáreas de cultivos dañados, según un balance oficial.Fuente: RFI