
Una mujer de 41 años se convirtió en la primera “incubadora humana” en el Perú al lograr el embarazo mediante el implante, vía vaginal, de un dispositivo conteniendo sus óvulos y los espermas de su esposo. Este pequeño aparato denominado INVO fue colocado por 72 horas en el interior de la paciente, donde se fertilizó de la misma forma como se efectúa en una incubadora. Posteriormente los embriones fueron implantados en el útero de la mujer. Se trata de Rosa Salcedo quien, conjuntamente con su esposo Martín Ignacio buscaron ser padres por 7 años y que gracias a este método que reduce hasta en un 70% los costos de cualquier tratamiento de fertilización asistida, logró concebir y actualmente se encuentra en el cuarto mes de embarazo.“Con este sistema, la cavidad vaginal de la mujer se convierte en una suerte de incubadora, se reducen los gastos en cultivos, equipos e inclusive en algunas pruebas de laboratorio, logrando un embarazo, cuyo costo equivale al 30% de los métodos existentes” señaló el especialista en reproducción humana, Julio Díaz Pinillos, quien acotó que sus beneficios lo convierten en un tratamiento más asequible para la población.Este procedimiento reemplaza un completo laboratorio presurizado con más de cinco equipos modernos y altamente costosos por un nuevo dispositivo donde ha se coloca el óvulo y espermatozoide de la pareja para luego ser introducido dentro de la vagina de la mujer por tres días.Cabe resaltar que este método fue realizado por primera vez en el país en el centro de reproducción humana de Lima, “Nacer” por un equipo de profesionales comandado por Julio Díaz Pinillos, pero que a partir de la fecha se realizará en los hospitales de solidaridad con la finalidad de llegar a más parejas con problemas de fertilidad y que no tiene acceso a los otro métodos.El Dato
El dispositivo utilizado fue creado por el científico francés, Claude Ranoux, a quien se le ocurrió aprovechar lo que considera "la mejor incubadora del planeta", es decir la cavidad vaginal, para que sea en ésta donde el espermatozoide fecunde al óvulo, ayudada por la ciencia, pero sin recurrir al laboratorio de Biomedicina Reproductiva durante este paso crucial para lograr el embarazo. Así desarrolló el InvoCell, una microcápsula plástica conformada por una cámara interior, donde es vertido un medio de cultivo para colocar allí los gametos femenino y masculino esperando que se unan y formen los embriones en un proceso de selección natural. Con este procedimiento se concretan valiosos avances en el área de reproducción asistida, como la simplificación de técnicas, disminución de la manipulación de células reproductivas, apoyo al proceso psicológico materno y disminución de costos.