
Por: Pablo O'Brien, periodista
Aunque el empresario dominicano Fortunato Canaán, dueño de la empresa constructora Fortluck-Medicam, empezó a frecuentar el Perú a mediados del 2007, para finales de ese año ya tenía un trato fluido con el entonces primer ministro Jorge del Castillo, con el secretario general de Palacio de Gobierno, Luis Nava, y con la secretaria personal del presidente de la República, Mirtha Cunza. Para ello fue vital el contacto con el ex ministro aprista Rómulo León Alegría, a quien conoció al poco tiempo de llegar a Lima por intermedio de la política y periodista dominicana Peggy Cabral (ver entrega anterior).
Con la ayuda de León Alegría, Canaán logró reunirse con buena parte del Consejo de Ministros, incluyendo a la ex titular de Justicia, María Zavala; al ex ministro del Interior y ahora presidente del Congreso, Luis Alva Castro; al ex ministro de Salud, Carlos Vallejos; y otros altos funcionarios para indagar sobre oportunidades de negocios. El 9 de octubre del 2007, incluso, fue recibido en Palacio de Gobierno por el presidente de la República, Alan García. Canaán se volvió agente de la empresa noruega Discover Petroleum International (DPI) luego de conocer en Madrid al mexicano Mario Díaz Lugo representante de PetroMarker, compañía vinculada a aquélla. Inicialmente, lo que le interesaba al dominicano era promocionar en el Perú la tecnología de procesamiento de petróleo pesado Kurata -a la cual también representaba Díaz Lugo-, y para ello gestionó una reunión con el entonces primer ministro Jorge del Castillo. Del Castillo accedió y el 30 de enero del 2008 -como quedó registrado en un “petroaudio” entre su secretaria Paola Copara Osorio y León Alegría- le remitió una carta al empresario dominicano en la que le decía: "Señor Fortunato. Interesantísima propuesta [la tecnología de de exploración]. Con mucho gusto nos encontramos el 4 ó 5 de febrero. Voy a gestionar la cita con el presidente (de la República)". Del Castillo admitió en su momento haber enviado a Canaán la carta en mención, pero precisó que ésta se refería a una propuesta para convertir el petróleo pesado en ligero antes que a un interés de DPI por participar directamente en lotes exploratorios en el Perú.Ahora bien, al día siguiente de enviada esta carta (31 de enero del 2008), León Alegría le escribió a Del Castillo lo siguiente: “Gracias a tu invitación Fortunato Canaán estará en Lima del domingo 3 al martes 5 próximos. Viene con una propuesta adicional al Proyecto Kurata y al Sistema Electromagnético de Perforación que ya presentó al Ministro de Energía y Presidente de Petroperú con sus respectivos técnicos (…). La nueva propuesta es aún más interesante, se trata de una solicitud para concesión de lotes en el offshore o zócalo continental a nombre de Discover Petroleum y Petromarker de Noruega, quienes están dispuestos a realizar inversiones superiores a US$2,000 millones. Bien se merece que la patrocines y promuevas ante AGP [Alan García Pérez]”. Aquí es cuando Canaán y León Alegría dejan de lado el negocio de la venta de tecnología y se aventuran a nombre de DPI en uno con potencial de ser mucho más lucrativo: la concesión de lotes para hacer exploración de hidrocarburos.El “Proyecto Perú”Como había anticipado León Alegría, Canaán llegó a Lima el 3 de febrero y, según consta en su agenda, se reunió ese día con Alberto Quimper, en su calidad de vicepresidente de Perupetro, y con Jorge del Castillo. Al día siguiente, se dirigió primero a Petroperú para hablar con César Gutiérrez y luego a Perupetro para reunirse con Daniel Saba, presidente de esta institución. A ambos les dejó una carta firmada por Mario Díaz Lugo, representante de Petromarker y DPI para América Latina, en la cual solicitaban que se les concediese lotes en el zócalo continental (offshore) para realizar labores de exploración de hidrocarburos. Díaz Lugo promete, esta vez, una inversión de US$3,000 millones, cifra visiblemente exagerada si se tiene en cuenta que el proyecto Camisea costó cerca de US$2,000 millones. Antes de partir, Canaán se entrevista con el entonces ministro de Energía y Minas, Juan Valdivia. De regreso en la calurosa Santo Domingo, Canaán redacta de puño y letra lo que se ha conocido como la “Ruta Crítica” o el “Proyecto Perú”. Este documento lo remite por fax y correo electrónico (escaneado) a León Alegría. En él le explica los pasos que debe seguir para conseguir que le entreguen a DPI seis lotes ya sea mediante convenios de evaluación técnica (CET) o vía concesiones directas (tres de ellos en el mar y otros tres en tierra). Además, Canaán enfatiza que para DPI era necesario asociarse con la estatal Petroperú, tal y como ocurriría más tarde. El dominicano no descuida ningún detalle y solicita que tanto Jorge del Castillo como Luis Nava y Mirtha Cunza muevan sus influencias para obtener una cita con el presidente Alan García. Esto, para facilitar posteriormente la anuencia de Perupetro.Como tenía definido en su plan, el 13 de febrero Canaán le hace llegar una nueva carta a Daniel Saba, solicitando los lotes en el zócalo continental (ubicados en Mollendo, Pisco, Lima). Al día siguiente, le manda una carta a Jorge del Castillo en la que le adjunta la dirigida a Perupetro, para informarle de las gestiones que venía realizando. Le vuelve a pedir al entonces premier que le comunique el asunto al presidente Alan García y que le dé el mayor apoyo posible. Del Castillo ya estaba enterado de que los noruegos deseaban explorar y no sólo vender tecnología de procesamiento de petróleo pesado.Finalmente, el 18 de febrero Canaán le envía un correo electrónico a Daniel Saba, en el que adjuntó una misiva firmada por Díaz Lugo donde se solicitaba que le entregasen a DPI 12 lotes (siete onshore y cinco offshore) mediante un la modalidad de convenios de evaluación técnica. En la carta adjunta Díaz Lugo indica, además, que el 25 de febrero Canaán llegaría al Perú para iniciar las negociaciones, que entre el 21 y 22 le harían llegar a Perupetro toda la documentación necesaria y que, por tanto, tenía previsto que los principales ejecutivos de DPI y PetroMarker lleguen entre el 3 y 7 de marzo para firmar los contratos correspondientes. La seguridad de Canaán en torno a que efectivamente recibiría los lotes solicitados es tal, que incluso pide que se le informe al presidente García, al ministro de Energía y Minas y al premier para que estén presentes en la ceremonia de suscripción de aquéllos.Las movidas de RómuloMientras tanto, León Alegría reforzó la presión enviando el mismo 18 de febrero una carta a Saba, explicándole en qué consistía el proyecto y señalando que al día siguiente iría con Alberto Quimper, vicepresidente de Perupetro pero que para ese entonces ya había sido reclutado por Canaán, para hablar del tema (ver primera entrega). Adicionalmente, el ex ministro aprista le dirige un extenso oficio al presidente Alan García en la que, luego de señalar que las empresas petroleras que entonces operaban en el Perú no estaban explorando y que no eran reconocidas, resalta la importancia y la magnitud de la inversión que realizarían los “amigos de Petromarker y Discover”.León Alegría repite los mismos argumentos que están expuestos en los oficios que se le remitieron a Saba: “Creemos que la modalidad más asequible y rápida es mediante Convenio de Evaluación Técnica C.E.T. Naturalmente, si luego se puede negociar directamente el Contrato de Explotación mediante pago de regalías, tomando como referencia el promedio establecido en las últimas subastas, están dispuestos a ello. Son empresas muy serias, con gran solvencia y a la vanguardia en el uso de modernas tecnologías. Adjunto un mapa, de los que nos brindaron en Perú Petro, en que el Ing. Fortunato Canaán ha marcado con un círculo rojo los lotes que interesan a los noruegos, ubicados en las áreas disponibles”.Líneas abajo le indica al presidente García: “Te quiero recordar en forma especial, solicites al Ing. Daniel Saba dé respuesta a las cartas que le han enviado, en la forma más conveniente para alentar el compromiso de inversión de éstos importantes empresarios”. Aunque no se ha podido confirmar que esta carta le haya llegado efectivamente al Presidente de la República, lo que queda en evidencia es que al menos quien la envío tenía la convicción de que con una misiva de esa naturaleza podía conseguir los favores presidenciales. Y lo cierto es que un mes más tarde los noruegos conducidos por Fortunato Canaán traspondrían las puertas de Palacio de Gobierno.La cita en la Casa de PizarroAl constatar que no obtenía las concesiones petroleras con la rapidez que esperaba, Canaán empezó a trabajar para conseguir una cita con Alan García. No sólo deseaba hablar con él del negocio petrolero, sino también de la construcción de hospitales, rubro al cual se dedicaban sus empresas propias.A mediados de abril hizo intervenir a la política dominicana Peggy Cabral para que lo ayude en este cometido. Cabral viajó a Lima y rápidamente obtuvo la anhelada reunión el 26 de abril, recurriendo a sus contactos dentro del Partido Aprista y de Palacio de Gobierno. Inmediatamente se hicieron los preparativos y la plana ejecutiva de DPI se sumó a la comitiva, al igual que Mario Díaz Lugo que llegó de México.Así, el 26 de abril Canaán, el mexicano Mario Díaz Lugo y el noruego Jostein K. Kjerstad, presidente de DPI, cruzaron las puertas de la Casa de Pizarro. El presidente García y el ministro de Energía y Minas, Juan Valdivia, los esperaban allí. Ésta era ya la cuarta reunión que el titular de Energía y Minas mantenía con los noruegos.Durante el encuentro expusieron sobre las bondades de la tecnología con la que contaba DPI para explorar en aguas profundas, la experiencia que tenía y la solidez de la empresa, al tiempo que solicitaban el apoyo presidencial. Finalmente, tras las fotos de rigor y fugaces declaraciones de Kjerstad a la Agencia Andina, se retiraron. La breve nota de Andina señaló: “Petro Marker, empresa petrolera de capitales noruegos, está interesada en invertir en la exploración de yacimientos petrolíferos en el mar peruano, para lo cual ha iniciado conversaciones con el presidente de la República, Alan García, informó hoy el presidente de dicha compañía, Jostein Kjerstad”.La facilidad con la cual los empresarios noruegos obtuvieron una cita con el presidente de la República fue justificada luego por este último, quien señaló al estallar el escándalo que a la fecha se había reunido con 1186 empresarios para tratar temas de inversión. Según explicó, ésa era “su obligación”.El impulso de PalacioTras la cita, todo cobró un nuevo brío. Las posibilidades de hacerse de la concesión de los lotes petroleros se renovaron. Para este punto, como se ha explicado en la entrega anterior, Canaán ya había sido apartado del negocio. Ahora en calidad de “consultor” de DPI y conciente de que no le sería conveniente aparecer él como representante de la compañía, León Alegría colocó a su hijo, Rómulo Diego León Romero, en tal función.León Romero, hermano de la congresista aprista Luciana León, cursó el 5 de mayo sendas cartas a Petroperú, Perupetro y al Ministerio de Energía Minas para agradecer por las atenciones recibidas por los funcionarios de DPI durante su última visita al Perú, para solicitar que se le entregue a la empresa las concesiones que venía pidiendo y para informar que se había llegado a un acuerdo con Petroperú para explorar conjuntamente en el nororiente del país e incluso para construir un ducto.Referencias a la visita a Palacio fueron utilizadas hábilmente para ablandar a los funcionarios todavía reticentes. “El Presidente de la República, con gran visión por la naturaleza y proyección de Discover y por la tecnología de Petromaker, fue muy generoso al recibirlos y respaldar su intensión (sic) de invertir en nuestro país”, señalan las cartas. El hasta entonces escéptico Daniel Saba contesta la carta el 7 de mayo, agradeciendo el interés de los noruegos por invertir en el Perú y, además, indicando que los técnicos de Perupetro estaban a disposición de DPI para la orientación y apoyo que requiriesen.“Un tipo que hable inglés”El mismo 7 de mayo, León Alegría, León Romero y Quimper asistieron juntos al almuerzo en el J.W. Marriott Hotel en el que se dieron a conocer las bases del proceso de concesión de lotes que venía organizando Perupetro. Allí, el ex ministro aprista se encontró con el ministro Juan Valdivia, quien -según lo dicho por el propio León Alegría- refirió que le daría su apoyo a DPI.Sin embargo, las misivas firmadas por el León Romero pusieron nerviosos a otros altos funcionario del Ejecutivo. Uno de ellos habría sido el propio Valdivia, a quien le preocupaba que de todos modos se hiciera la conexión entre DPI y León Alegría, dada la similitud de nombres entre padre e hijo. Así, Valdivia le habría solicitado a León Alegría a través de Quimper que evitara que su hijo vuelva a mandar tales oficios. Esto quedó plasmado en uno de los audios más célebres. De la inconfundible voz de Quimper se escucha: “Juan [Valdivia] se muere de miedo. No sólo se trata de tu hijo, sino también del hermano de Lucianita. Lo que tienes que hacer es buscarte un tipo que se vista con casimir inglés, corbata y zapatos italianos, y que hable inglés para que sea el representante”. Toda una lección de cómo cuidar las apariencias, que finalmente derivó en el nombramiento de Ernesto Arias Schreiber como representante de DPI. De allí en adelante, Arias Schreiber firmó todos los documentos oficiales de DPI. Es importante señalar, no obstante, que las atenciones con los directivos de la novel empresa no se detuvieron con el apartamiento de Canaán. Los miembros del Ejecutivo siguieron recibiéndolos en sus despachos o reuniéndose con ellos en restaurantes y clubes. Por ejemplo, el 2 de junio Kjerstad visitó al entonces viceministro de Energía, Pedro Gamio. Al día siguiente Kjerstad iba encontrarse con Jorge del Castillo en la Presidencia del Consejo de Ministros, pero como el noruego tuvo problemas para asistir, Alberto Quimper fue en su reemplazo. A finales de julio, cuando el presidente de DPI estaba de vuelta en el Perú, volvió a encontrarse con Jorge del Castillo, esta vez en el Club Nacional. El encuentro se produjo el 23 de ese mes, como ha admitido el propio ex premier. Por esos días, los noruegos eran evaluados en Perupetro para determinar si calificaban como postores para el concurso de concesión de lotes que se adjudicaría en setiembre. Los noruegos estaban con el tiempo en contra y temían no ser aceptados. Finalmente, el 25 de julio -como se verá en la cuarta entrega- lograrían ser calificados en medio de diversas irregularidades.Escuche aquí el comentario de Pablo O´Brien, autor de la investigación, y Augusto Townsend, jefe de redacción de SEMANA Económica, sobre la segunda de cinco entregas de este reportaje especial. (8:24 min.) Descargar audio Hacer clic en imágen para ampliar
Ver primera entrega: Como se engancha y cobra un lobbista en el Perú
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