
Así lucían aquellos soldados. Tomándose fotos y carcajeándose al ver a nuestros hermanos policías caídos por un ataque "sorpresa” o, mejor dicho, por una emboscada.
Me pregunto ahora que nadie toca el tema de aquellos policías, sobre los hijos que se quedaron sin un padre que los apoye en esta sociedad tan cruel.
Cada día las cosas están por las nubes. Que será de aquellas familias; no solo se vive de un entierro con honores, ni de ascensos de grado. De sos honores otorgados cuando muertos, y por qué cuando estaban con vida.
Hay que vivir la realidad, hay que darles la oportunidad a aquellos hijos de estos valientes policías a fin de que puedan conseguir un trabajo. Eso creo yo. Sería la mejor manera de ayudarlos. Digo esto en honor al padre de un amigo que fue asesinado en este conflicto.