
Por: Mónica Andrade
Según explicó al periódico la abogada Anna Galizia Danovi, el hecho de que Veronica Lario haya pedido cargos en la separación tiene un significado preciso: "La voluntad de sensibilizar al juez sobre la gravedad de los comportamientos mantenidos por el cónyuge en las relaciones familiares".
De momento, ni Lario, ni su abogada, Cristina Morelli, la misma que llevó el caso Eluana Englaro, han confirmado que se haya presentado la demanda. La primera ha elegido el silencio y, a través de la agencia Ansa, ha hecho saber que no va a decir ni una sola palabra porque se trata de un "asunto personal que merece la máxima consideración". Morelli, que no ha desmentido la noticia, también ha preferido no hacer ninguna declaración.
Fue el pasado mes de mayo cuando Lario hizo pública su intención de separarse. Entonces acusó a su marido de "frecuentar a menores de edad" y dejó entrever que Berlusconi no estaba bien. Posteriormente anunció que, después de 19 años casada, quería bajar el telón y separarse como una "persona normal y respetable, sin estridencias". Reconocía en ese momento que el camino iba a ser "duro" y todo parece indicar que así va a ser.
La fortuna de Berlusconi, estimada en unos 5.000 millones de euros, el complejo entramado de sociedades del grupo Fininvest -algunas de ellas situadas, según los jueces del caso Mills, en paraísos fiscales- y el hecho de que éste tenga hijos de un primer matrimonio con Carla Elvira Dall'Oglio se presentan como los principales escollos en el proceso de separación. Veronica desea que sus tres hijos -Barbara, Eleonora y Luigi- sean tratados en igualdad de condiciones que Marina y Pier Silvio, que ocupan importantes cargos en las empresas del grupo del primer ministro.Fuente | ElPaís