Cuando se cae en la tentación del crédito
Para evitar caer en insolvencia trate de consolidar sus acreencias primero. Proyecte de una forma realista su capacidad real de pago Uno de los temas financieros que nos suele agobiar luego de las fiestas navideñas, si realizamos excesivos gastos, es el financiamiento de las deudas. Sucede que en algunos casos estas deudas se pueden convertir en un verdadero dolor de cabeza, ya sea porque no nos hemos informado adecuadamente de las condiciones de la tarjeta de crédito o del préstamo personal para consumo que hemos tomado. A continuación, trataremos de proporcionarle algunos consejos para, con responsabilidad, salga airoso de tales circunstancias. Lo primero es comenzar a entender la lógica con la que funcionan las entidades que nos financian. Estas son variadas y cada vez más complejas, pero lo que no se puede perder de vista es que muchas de estas empresas, a medida que han venido creciendo, no han venido adaptando sus equipos de créditos a los de administración de riesgos para determinar la solvencia de los clientes. Esto se ha traducido durante los últimos ocho años en un mayor número de reclamos, y la falta de una adecuada información es la principal causa de estos. MÁS DE UN RESPONSABLE Al parecer, algunas entidades todavía siguen tomando sus riesgos por las corazonadas de sus funcionarios de crédito y se lanzan a efectuar campañas extraordinarias de colocaciones, especialmente en las épocas festivas. De esta manera, para el cliente la felicidad de los días iniciales se convierte en un sobreendeudamiento para el futuro. Crisólogo Cáceres, vicepresidente de la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios, dice que este es un problema que cada día se agudiza más y que puede incluso conducir a la quiebra de la economía familiar. El funcionario puntualiza que las personas llegan a esta situación, entre otros factores, debido a la práctica cotidiana de las casas comerciales o entidades financieras que se dirigen mediante cartas o llamadas telefónicas a determinados clientes que cuentan con un comportamiento crediticio aceptable, para ofrecerles créditos o préstamos que ni siquiera se les hubiera ocurrido solicitar y que, supuestamente, "sería un error rechazar". Es así como los consumidores acceden y contraen nuevas deudas, sin tener muy claro el fin que le darán al dinero recibido ni las condiciones de su pago. Por otro lado, cuando ya tenemos el problema a cuestas, las personas naturales no encuentran en la Ley del Sistema Concursal (conjunto de reglas para que los acreedores cobren de manera ordenada y justa al deudor) un instrumento que ayude a la protección de su patrimonio. Según Rafael Alcázar, del estudio de abogados Rebaza, Alcázar & De las Casas, la alternativa de solución es el reciente reglamento para la administración del riesgo de sobreendeudamiento de minoristas --creada por Resolución 6941-2008-SBS y vigente a parir del 1 de enero de este año--, el cual obliga a las empresas del sistema financiero a adoptar un sistema prudencial de administración de riesgos que permita controlar el nivel de endeudamiento total y la capacidad de pago de sus deudores minoristas. En caso de que esta norma no se cumpla, las empresas del sistema estarían obligadas a establecer provisiones (depósitos) adicionales sobre la deuda directa de consumo de los clientes clasificados como "normales". CAMINOS A SEGUIR Ahora bien, lo ideal es que usted no llegue a esta situación. Y para ello podría optar por lo que hizo nuestro amigo Luis, quien al analizar los altos costos que venía acumulando por dos deudas en Ripley (80,3% tasa efectiva anual) y Falabella Perú (50,8%) decide buscar una tercera entidad financiera que le pueda consolidar las deudas en una sola, en condiciones de tasa mucho más ventajosas y a un plazo un tanto más extendido. En la jerga cotidiana, se llama a esta operación "comprar las deudas" . De hecho, lo consiguió, dado que el mercado viene ofreciendo tasas efectivas anuales de entre 11,1% y 19,4% para esta modalidad. Cabe señalar que inclusive el Banco de Crédito --entidad que le compró la deuda a la tasa más baja a la que hacíamos referencia-- a partir del 26 de enero la reajustará a 26,7%, pero ello no afectará las compras de deuda pactadas con anterioridad. En cambio, la situación de nuestro otro amigo, Enrique, no es tan buena. En su caso, su entusiasmo lo llevó a contraer cuatro deudas con distintas entidades financieras (Banco del Trabajo, Ripley, Falabella Perú e Interbank). Lo más curioso del caso es que, con sus bajos ingresos y el escaso respaldo patrimonial, fue evaluado y aceptado por todas estas entidades hasta lograr una deuda cuantiosa que tan solo en los pagos mensuales respectivos lograba comprometer cerca del 40% de sus ingresos. De esta manera, a Enrique le quedaba muy poco espacio para cubrir sus gastos familiares. En este caso, debido al historial que mantenía en las centrales de riesgos, la posibilidad de consolidar sus deudas es muy remota. De esta manera, solo le quedó refinanciar con cada entidad la deuda contraída, tuvo que pasar por reprimendas por el error cometido y su afán por cumplir sus obligaciones lo tendrá comprometido por los próximos cinco años. EL DATO Más información Para orientación sobre estos temas consulte al INDECOPI (www.indecopi.gob.pe), el defensor del cliente financiero (www.dcf.com.pe) o escriba a acueto@comercio.com.peFuente: www.elcomercio.com.pe