
Cuando se produjo la separación de hecho, los abogados de ambas partes comenzaron a negociar. Concha Sierra es quien defiende los intereses de Jaime de Marichalar y el despacho de Uría, los de doña Elena. Cuando los duques de Lugo se casaron lo hicieron en régimen de separación de bienes. Los hijos de la pareja, Felipe y Victoria, por ser nietos de los Reyes y estar en el orden de sucesión están al margen de cualquier cuestión. Lo que sí se sabe es que Marichalar, que ha perdido puestos en varios consejos de administración tras separarse de la Infanta, ha pedido mantener su estatus y, entre otras cosas, seguir contando con seguridad del Estado.Fuente: ElPaís