
(Especial para Infolatam, por Rogelio Núñez).- Perú y Chile mantienen una fluida relación que en demasiadas ocasiones se agrieta debido a la rivalidad histórica que les separa así como a diferencias más contemporáneas.El reciente caso de presunto espionaje chileno a Perú se une a las diferencias limítrofes entre ambos países y al espíritu de revancha entre los sectores ultranacionalistas peruanos. Pero los vínculos sociales (la emigración peruana a Chile) comerciales y económicos provocan que Chile y Perú estén condenados a entenderse.Una rivalidad decimonónicaPerú y Chile arrastran una rivalidad más que centenaria que hunde sus raíces en el siglo XIX, pero que se mantiene aún clavada en el sentimiento colectivo de ambas naciones. Dos guerras hace más de 100 años (1836-39 y 1879-84) son todavía un recuerdo inolvidable, sobre todo para el país que las perdió, Perú. Para muchos peruanos subsiste una imagen muy amarga: la de las tropas chilenas ocupando Lima en 1881 y devastando extensos territorios del norte del Perú. Como resultado final, Perú perdió parte de su territorio, Arica y Tacna, aunque este departamento regresaría a manos peruanas años después.
Batalla de Miraflores en 1881
Desde entonces y hasta la actualidad Perú y Chile se han mirado con mucho recelo, pese a las muestras de acercamiento y deseos de ver hacia delante. Durante el siglo XX predominó la indiferencia entre ambas naciones con pocos momentos de colaboración y alguno de grave tensión: en 1974 hubo un real riesgo de guerra entre los regímenes militares de Juan Velasco Alvarado y Augusto Pinochet.La apuesta de Alan GarcíaDesde que asumió Alan García la presidencia se fijó como objetivo mantener buenas relaciones con el gobierno chileno de Michelle Bachelet y tomar a Chile como el modelo que Perú debía seguir para alcanzar el éxito económico. La cordialidad ha presidido, en general en este tiempo, las relaciones bilaterales: "sigo sosteniendo que uno de los grandes objetivos de Perú es forjar una relación cada vez más solida y productiva entre los dos países, ha dicho García en alguna ocasión".
En el terreno económico Alan García se fijó como meta "ganarle a Chile" asumiendo las mismas estrategias de su vecino: abrir Perú al mundo y potenciar las exportaciones como locomotora de la economía: "admiramos y apreciamos a Chile por su experiencia, por su concertación democrática, por su crecimiento; lo único que queremos decirle es que queremos ganarle, queremos ser mejores".Perú ha firmado ya tratados de libre comercio, como hace Chile desde hace más de una década, con China, Estados Unidos, Canadá, Singapur, Thailandia y Chile y está por firmar otros con Corea del Sur y con la Unión Europea.Interrelaciones chileno-peruanasEl mercado peruano continúa siendo el tercer destino de las inversiones directas de capitales chilenos en el exterior. La inversión directa en junio de 2009 se elevó a los US$ 7.203 millones, lo que representa un 15% del total invertido en el exterior. El sector servicios es el principal receptor de inversiones chilenas en Perú, US$3.893 millones y un 54% del total invertido. El comercio es uno de los subsectores de servicios que mayor crecimiento ha experimentado en los últimos años, con un 45%, y un monto de US$1.746 millones. Asimismo, empresas peruanas como el grupo Brescia han invertido en el país vecino con la compra a Lafarge de Francia de sus negocios chilenos.De igual forma, en 2008 los intercambios comerciales entre los dos países alcanzaron los 3.000 millones de dólares. De esos cerca de 3.000 millones que sumaron los intercambios comerciales entre los dos países, 1.400 fueron exportaciones peruanas, país que es el tercer receptor de las inversiones chilenas. Perú tiene ya una inversión de US$ 2.500 millones en Chile y Chile tiene un poco más de US$ 6.000. El ministro peruano de Comercio Exterior y Turismo, Martín Pérez, afirmó recientemente en Santiago que las relaciones comerciales entre su país y Chile "no son buenas, son estupendas". Sobre todo después de que los cancilleres de ambos países suscribieran en Lima la ampliación del Acuerdo de Complementación Económica, por el cual Perú y Chile han incrementado su integración comercial.Para Alan García este acuerdo "tendrá excelentes resultados para los pueblos de Perú y Chile en el empleo, en la multiplicación de inversiones, de exportaciones o importaciones mutuas, y más adelante podremos acometer nuevos desafíos y pasos juntos". Por último, el éxito económico chileno ha alentado la emigración peruana a Chile donde viven actualmente casi 100 mil peruanos. Las sombrasPero las buenas relaciones chileno-peruanas en el terreno económicos, comercial e incluso político se nubla por tres temas concretos actuales, más allá de las rivalidades históricas:1- Los problemas limítrofes
La principal sombra en la relación bilateral es la presentación de una demanda peruana ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya por la reivindicación de la soberanía de 100.000 kilómetros cuadrados en la frontera marítima entre ambos países.Perú alega soberanía sobre ese área en el Océano Pacífico. Chile sostiene que la frontera marítima fue delimitada por tratados en los años 50. Perú plantea en su demanda ante La Haya una línea divisoria equidistante entre ambas fronteras, y no el actual paralelo que delimita tanto el mar territorial como la zona económica exclusiva de ambos países. 2- La carrera armamentística
Otro tema que enturbia la relación bilateral es la supuesta carrera armamentística que impulsa Chile, según denuncia el gobierno peruano. Es un tema que se remonta a los tiempos de Alejandro Toledo quien ya propuso un recorte de los gastos militares.Esta postura ha sido retomada por el gobierno de Alan García: "estamos en la lucha y afirmación de la democracia, en el deseo de eliminar la carrera armamentista que hay en nuestro pueblos y sustituirla por una carrera de amistad política y deportiva y luchar contra la droga".El canciller peruano García Belaunde ha afirmado que la compra de aviones de Chile genera un desequilibrio pero "el Perú no se embarcará en una carrera armamentista, porque no corresponde a sus necesidades". El presidente del Consejo de Ministros del Perú, Javier Velásquez, ha anunciado que el Gobierno peruano iniciará una "cruzada internacional" contra el armamentismo en Latinoamérica. "Nosotros vamos a iniciar una cruzada con unos ministros del gabinete para lograr que la propuesta del presidente Alan García, de ir a un proceso de no agresión, que, por ende, promueva el desarme en América Latina, tienda a que todos los pueblos del sur hagamos un esfuerzo para declararle la guerra al único enemigo que tenemos en América Latina: el hambre y la miseria", ha asegurado Velásquez.3-El nacionalismo antichilenoAdemás, la tensión bilateral es alimentada por sectores ultranacionalistas radicales en Perú como son los casos de Ollanta Humala y Edwin Donayre que tienen mucho tirón político gracias en parte a su lenguaje nacionalista antichileno. Humala ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2006 con el 30% de los votos. En la segunda vuelta fue derrotado por Alan García pero acumuló un 47,3% de apoyo.El caso de espionaje ha dado pie a que ambos líderes aumenten sus diatribas antichilenas. Humala demandó al Gobierno romper las relaciones diplomáticas con Chile y dejar sin efecto el Tratado de Libre Comercio por el caso del espionaje que realizaba el suboficial Víctor Ariza: "la acción firme, digna, patriótica del país es suspender las relaciones con Chile". El ex comandante general del Ejército Edwin Donayre ha afirmado estos días que Chile tiene "una política de cinismo y un lenguaje hipócrita y de la mentira" al negar que Víctor Ariza espió para ese país: "ante los hechos evidentes de este espionaje, porque ya se conoce el nombre del personal chileno (involucrado), y que (en Chile) tengan que negar lo evidente, tendremos que decir que es una política de cinismo, un lenguaje hipócrita y de la mentira, el cual no podemos aceptar". Incluso, el mismo Alan García ha apelado a argumentos nacionalistas cuando aseguró que el acto de espionaje se debe al "temor" de Chile frente al "crecimiento democrático y económico" de Perú. Aseguró que este acto de espionaje debe considerarse como "un homenaje a la grandeza del Perú".Fuente: Infolatam