
Thierry Henry durante el partido contra Irlanda. Foto: Reuters
"Está claro que la solución más evidente sería volver a jugar el partido, pero esto no depende de mí", dice un comunicado firmado por Thierry Henry, envuelto en un escándalo luego de que una mano suya permitiera el gol con que Francia empató el partido de vuelta contra Irlanda (1-1), clasificando a los “bleus” para el Mundial 2010.
"Naturalmente estoy incómodo con la manera en qué ganamos y lo siento muchísimo por los irlandeses, que merecían ir a Sudáfrica", añade el texto del jugador.
La declaración de Henry llegó este viernes, poco después de que la FIFA confirmara que el partido no puede volver a jugarse, de acuerdo con el reglamento.
La polémica por la mano ya ha se ha convertido en un asunto de Estado. La federación irlandesa de fútbol, con el apoyo del primer ministro del país, pidió sin suerte el jueves que se volviera a jugar el partido de repesca contra Francia.
Incluso el presidente francés, Nicolas Sarkozy, se pronunció sobre el asunto aunque no quiso responder a la demanda del primer ministro irlandés.
"Dije a Brian Cowen que lo sentía mucho pero no pueden pedirme que haga el trabajo del árbitro, de las autoridades del fútbol francés y de las instancias del fútbol internacional", explicó.
Sin embargo, los propios franceses se encuentran divididos la actitud a tomar frente a esta clasificación. La ministra de economía Christine Lagarde afirmó este viernes que "me parece que en circunstancias semejantes estaría bien que el partido vuelva a jugarse".
Al mismo tiempo, tres diputados de la gobernante Unión para un Movimiento Popular (UMP, derecha) consideraron que "por el honor de Francia, la FFF debería aceptar el pedido" de su par irlandesa.
Según el periódico France Football, el DT francés Raymond Domenech cobrará 862.000 euros por la clasificación de Francia. En cuanto a los 43 jugadores utilizados por el seleccionador, se repartirán 10 millones de euros en concepto de primas.Fuente: RFI