
La medida permite disminuir la cantidad de grasa que ingieren los menores para prevenir a futuro las enfermedades cardiovasculares y el colesterol elevado. Ambos males se asocian a la obesidad, que aumenta en forma alarmante entre los escolares chilenos.Según las estadísticas, entre el 15 y 18 por ciento de los niños que egresan de la educación preescolar son obesos y un porcentaje similar tiene sobrepeso. "Entre los niños de básica aproximadamente el 40% tiene sobrepeso, una cantidad similar a la que se observa en la población adulta".Una medida que ha cobrado fuerza recientemente para contrarrestar el problema de la obesidad infantil-así como los riesgos de colesterol elevado en la sangre, es que a partir de los dos años de edad se sustituya la leche entera por descremada o semi-descremada en la alimentación de los menores, para así disminuir la ingesta de grasas saturadas y las calorías totales. "Además de poseer los mismos beneficios nutritivos estos tipos de leche tienen menor cantidad de materia grasa". Chile es uno de los países con mayor consumo de leche percápita en el planeta, esto debido, a que durante gran parte del siglo XX se incentivó su compra."Al principio fue utilizada como un vehículo fundamental para revertir la desnutrición infantil; pero en los últimos años se incorporó el tema de la prevención de la osteoporosis y la importancia de 1a ingesta de calcio para evitarla, lo que incrementó el consumo de leche".
Junto con lo anterior, hubo un cambio en las condiciones económicas del país, "lo que significó un aumento de la disponibilidad de alimentos, y la población se comenzó a sobre alimentar, incluidos los niños.Así, en los últimos años se observó un aumento de la obesidad y de las enfermedades asociadas, que a largo plazo generan patologías cardiovasculares. "En Chile, uno de los principales problemas de morbilidad y mortalidad en el adulto son las enfermedades cardiovasculares, y uno de los factores predisponentes del aumento del colesterol".Por ello, como la prevención es el mejor camino para evitar enfermedades, nada mejor que comenzar desde pequeños; "El Cambio de leche entera por descremada no significa una gran disminución en las calorías totales que ingiere el niño, pero es una grano de arena más."Tenemos Claro que no habiendo problemas en el menor, esta recomendación debe comenzar a los dos años, pues ya hay estudios en Estados Unidos y Finlandia que demuestran que los problemas de colesterol empiezan a gestarse desde el segundo o tercer año de vida, Ya a esta edad el colesterol comienza a depositarse en las arterias".La leche es un alimento fundamental e indispensable en la dieta de los niños.
Problemas de gustoAdemás de ser fuente de vitaminas y de proteínas, uno de los aportes fundamentales de la leche es el calcio, que durante toda la etapa de crecimiento es indispensable para la formación de los huesos. De hecho, el Calcio de la leche se absorbe mucho mejor que el de otros alimentos o productos.Por ello, desde el primer año y hasta los dos, el niño debe recibir leche entera, amenos que haya una contraindicación. "Es importante porque necesita una mayor cantidad de grasas, un requerimiento mayor de energía".Pero a medida que su nutrición se diversifica y amplia a otros alimentos, la grasa que aporta la leche entera ya no es necesaria. Entonces se puede sustituir por una con menor cantidad de materia grasa, pero que también aporta proteínas, vitaminas y calcio, como la descremada o semi descremada.No obstante, los especialistas reconocen que hay dos problemas que dificultan la adopción de esta medida en forma masiva. Por un lado, las leches semi descremadas y descremadas tienen un costo mayor que la leche entera, por tanto a muchas familias les afecta económicamente.Por otra parte, hay un problema con el sabor. "Los niños ven la leche descremada como aguada y se cree que alimenta menos que la leche entera. Es una creencia bastante fuerte aún, pero lo cierto es que tienen los mismos beneficios nutricionales".Consejos con saborUno de los principales problemas con el consumo de leches descremadas o semi descremadas es su consistencia y sabor.Considerando que esto puede ser un impedimento para lograr que los niños la ingieran, se puede recomendar agregar un poco de saborizante, que reemplace el azúcar o una pequeña cantidad de algún producto nutritivo (por ejemplo, cacao) de venta en el mercado. La cantidad no debe ser mucha considerando que estos alimentos también aportan calorías.Si bien lo ideal es que los niños beban esta leche, también puede utilizarse en la preparación de postres, evitando que sean muy calóricos.Ante todo, uno de los principales consejos es que las madres cambien la opinión que tienen de este tipo de leche y comprendan que son igualmente nutritivos que la leche entera.Los beneficios nutricionales de la leche también están presentes en las de tipo descremada o semidescremadas. Además, estas también aportan el calcio necesario para la formación de los huesos.
Dr Pedro Barredawww.pediatraldia.cl