
Exigen científicos revertir la autorización de 22 permisos para siembra experimental de maíz transgénico.
Más de 2,000 científicos, intelectuales, estudiantes y ciudadanos hacen un llamado enérgico para evitar siembra de transgénicos.
México, D. F., 21 de octubre, 2009.Unión de Científicos Comprometidos con la Socedad.
Durante una conferencia de prensa en la que se presentó un extrañamiento dirigido al Presidente Felipe Calderón con el fin de evitar cualquier tipo de siembra de maíz transgénico a campo abierto en el territorio nacional, la Dra. Elena Alvarez-Buylla, la Bióloga Alma Piñeyro y la M. en C. Ana Wegier —respectivamente presidenta e integrantes de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS)— condenaron de manera enérgica la autorización de 15 permisos para siembras experimentales en Tamaulipas, Sonora, Sinaloa, Chihuahua y Coahuila y exigieron al Ejecutivo revocar las autorizaciones.En la presentación dieron a conocer documento suscrito por más de 2, 000 científicos -algunos con los reconocimientos mas altos otorgados en el mundo y en el país a la labor científica, tales como Premios Nobel, Premios Nacionales, Premios de la Academia Mexicana de Ciencias, Premios Universidad Nacional Autonoma de México, etc. - , investigadores, intelectuales, artistas, estudiantes y ciudadanos en la que plantean argumentos técnicos y científicos por los cuales deben impedirse estas siembras.Entre estos argumentos destacan la obsolescencia de las líneas transgénicas con las que se pretende experimentar; la inexistencia en México o cualquier otra parte del mundo de una infraestructura capaz de garantizar un biomonitoreo eficiente que garantice la bioseguridad y la subsistencia de la diversidad genética del maíz; entre otros.Asimismo, las investigadoras presentaron datos que demuestran que aun en el Norte del país, donde se pensaba que había menos riesgo de contaminación de variedades nativas, existe una gran diversidad que podría verse amenazada.Afirmaron también que las autoridades han ocultado datos sobre la presencia y acumulación de transgenes en el maíz mexicano. Señalaron que uno de los principales riesgos de estas autorizaciones es que efectivamente se produzca dicha acumulación de transgenes en los maíces nativos, de tal modo que sería prácticamente imposible revertir futuros daños potenciales o pérdidas en la biodiversidad con la tecnología existente, puesto que esto requeriría alcances científicos que en la actualidad no están disponibles en ningún lugar y que no será posible desarrollar, al menos en el corto plazo.La Dra. Álvarez-Buylla explicó que todavía "no se conoce la diversidad total del maíz en México. Ningún banco de germoplasma, ni todos juntos, pueden albergarla por completo, porque aún no se ha documentado; está en manos de los agricultores", y señaló que la diversidad in situ es la más valiosa y, por lo tanto, la que debería protegerse de manera prioritaria.Consideró que "si se llegan a acumular transgenes en las variedades criollas, (este proceso) no se va a poder revertir. No tenemos como seres humanos ni el conocimiento ni las herramientas. El humano nunca va a ser capaz de controlar de manera mecánica la naturaleza, como se pensaba el siglo antepasado".