
El paro del 9 de julio, convocado por la Coordinadora Politica Social - de la que forma parte de la CGTP - y otros partidos politicos, de clara orientación estatista, disfrazados de nacionalistas, que desde mi punto de vista poco o nada les interesa que se solucionen los problemas de nuestro país, las demandas de los trabajadores, amas de casa, capesinos y pueblo en general; pese a la supuesta preocupación por los más marginados, como lo afirmaron hasta el cansancio, pero que en el fondo no lo tuvieron.
Si analizamos el paro en su dimensión ideológica y política se puede deducir el deseo de algunos grupos políticos de sacar el máximo provecho del descontento popular y capitalizar fuerzas sociales para futuras elecciones políticas.
A muchos nos llamó la atención la directiva del Partido Nacionalista que dice textualmente: "Los militantes y simpatizantes del Partido Nacionalista Peruano de todo el país deben participar activamente para el éxito del paro del 9 de julio. Indicamos que para efectos de coordinación y dirección de la movilización se debe participar en las reuniones de la Coordinarodra Politica y Social".
Lo anteriormente afirmado, nos hace reflexionar de la forma como se manejan los paros y huelgas en nuestro pais. Siempre hay manos ocultas, se creen titireteros, y no debemos permitirlo, por que no se respeta la dignidad de los demás. Muchas son las preguntas que nos podemos formular, así algunas de ellas que nos pueden ayudar a reflexionar es: ¿El paro del 9 de julio fue un paro eminentemente ideológico y político? ¿Acaso buscan imponer modelos estatistas fallidos?
Todos reconocemos que los paros y huelgas son derechos a través del cual cualquier ciudadano puede manifestar su disconformidad por situaciones diversas, pero sin limitar o atentar contra los derechos de los demás. Pero no debe ser para manipular a la población.
Finalmente, hay que recordar que los derechos y libertadades no son propios de regímenes totalitarios, que algunos ilusos defienden dogmaticamente, desconociendo nuestra compleja realidad. El clima de libertades y derechos son propios de regímenes democráticos.