
Voceros de Acción Popular han manifestado que simpatizan con la idea de apoyar al Partido Nacionalista en las próximas elecciones generales.
Es difícil entender esta alianza, toda vez que Ollanta Humala es ferviente seguidor de Fidel Castro, Hugo Chávez y del general Juan Velasco quien destituyo a Fernando Belaunde Terry.
Una razón de este acercamiento podría ser el agradecimiento de Humala a Valentín Paniagua quien en su gobierno lo amnistió y reincorporo al ejercito.
No obstante, consideramos que la unión de agrupaciones políticas tan dispares obedece al simple cálculo electoral. Los belaundistas han realizado sumas y restas concluyendo que participando de furgón de cola del humanismo conservarían sus tres parlamentarios.
¿Tiene antecedentes el pragmatismo de Acción Popular? Lastimosamente sí.
No olvidemos que Belaunde fue un fanático de Nicolas de Pierola quien se caracterizo por su individualismo.
Pierola entre 1874 y 1877 intentó en varias ocasiones derrocar a los gobiernos de Manuel Pardo y de Mariano Ignacio Prado. Siendo derrotado, tuvo que exiliarse en Bolivia y Chile.
En mayo de 1909, los hijos de Pierola asaltaron la casa de Pizarro y secuestraron al presidente Augusto Leguía conminándolo a dimitir. Afortunadamente, tres horas después un destacamento policial rescato al gobernante con un saldo de 80 muertos. La ambición de los Pierola perpetró ese cruento episodio que provocó mayor inestabilidad al país.
En los comicios presidenciales de 1956, Belaunde integró a su comando de campaña a marxistas. El proscrito Partido Comunista Peruano acordó votar por él. Asimismo, Belaunde alentó a los militares que realizaron el golpe contra Manuel Prado Ugarteche el 18 de julio de 1962.
El ideario de Acción Popular es tan laxo que diferentes dirigentes abandonaron sin explicaciones la nave belaundista. En 1964, Ricardo Letts abrazo el castrismo. En octubre de 1968 Edgardo Seoane, Gustavo Mohme y Mario Vallarán aplaudieron al dictador Velasco. En abril de 1992 Juan Hurtado, Jorge Trelles, Jaime de Althaus y Jorge Morelli se subieron al carro fujimorista.
Todavía existe tiempo para que los belaundistas reflexionen y decidan rechazar al ollantismo. Esperamos que los principios democráticos prevalezcan sobre el oportunismo siniestro.