
El presidente iraní Mahmud Ahmadinejad responde a preguntas durante la conferencia de prensa el 25 de septiembre de 2009 en Nueva York. Foto: Reuters
El gobierno iraní está bajo amenaza de sanciones internacionales por el enriquecimiento de uranio (los occidentales consideran que lo hace con ideas bélicas, las autoridades insisten en que es con fines pacíficos). El tema es complejo.Irán enriquece poco menos del 5% de su uranio. Para su reactor de investigación, indispensable en la fabricación de productos médicos, debe importar cerca de 20% de un tipo de uranio, mucho más concentrado. Ese uranio, que compra en el mercado mundial, es el que ha empezado a escasear y por eso el escenario imaginado por la administración estadounidense. Si Irán acepta deshacerse de una parte de su stock de material radioactivo, se le autorizaría a enriquecer hasta 20% pero sólo con fines médicos y en un tercer país, que podría ser Francia o Rusia. En algunos momentos Irán parece aceptar, en otros se niega de manera rotunda. Y ese tira y afloja es (en parte) lo que ha provocado su aislamiento.El presidente Mahmud Ahmadinejad viaja a América Latina en busca del apoyo de mandatarios que sean más comprensivos con su política nuclear, de “amigos” que le permitan esquivar futuras represalias, y socios que reslpanden su proyecto de relance económico. Más de 80 grandes bancos internacionales en todo el mundo han dejado de hacer negocios con instituciones financieras iraníes.Ahmadinejad abordará estas cuestiones con su homólogo Luis Ignacio Lula Da Silva. Therán se dice confiado pues el mandatario brasileño (hasta ahora) ha defendido el derecho de Irán a la energía nuclear “siempre que sea con fines pacíficos”. En el aspecto económico, las relaciones entre ambos países son buenas. El intercambio comercial es de 28%,7% de las exportaciones brasileñas hacia Medio Oriente. Además, el 80% del comercio bilateral entre Irán y América Latina es entre Brasilia y Teherán.El presidente iraní tratará de eliminar aranceles y trabas políticas, que las sanciones ponen al comercio bilateral. Brasil por su parte, desearía atraer a Irán hacia la industria del etanol y posicionarse en buen puesto, para la venta de productos aeronáuticos. Area sujeta a sanciones.En Bolivia, Almadinejad y el presidente Evo Morales firmaran también acuerdos comerciales y discutirán sobre la posible apertura de una representación permanente de Bolivia en Teherán.Fuente: RFI