
¿Es realmente necesaria una "marcha por la paz, la integración y el desarme" que convocan en nombre de Alan García, las ministras Nidia Vílchez, Manuela García y Mercedes Aráoz? Cómo se nota que les sobra el tiempo, pues una marcha como la que promueven no tiene sentido más aún cuando las tres pertenecen a un gobierno que practica el entreguismo hacia Chile con gran entusiasmo.El Perú no necesita de marchas pintorescas sino de posiciones de Estado firmes y contundentes. La actitud irónica con que el doctor Alan García ha tratado el tema del espionaje le ha quitado seriedad a un tema complejo y lo ha caricaturizado, a tal punto que cada vez son más, hasta sus propios compañeros de partido, quiénes creen que esto del espía es una cortina de humo o actos de promoción de algunas ministras del gabinete.El doctor Alan García utiliza a sus ministras para convocar marchas con la misma facilidad con que convoca a la CTP Aprista para hacer marchas por lo mismo, lo cual ya hemos visto en diversas oportunidades. Este manejo frívolo y poco serio de los asuntos de estado muestran a un gobierno populista y demagógico que lo único que busca es aprovechar cualquier situación con tal de legitimizarse ante una opinión pública que repudia su mediocridad y actos de corrupción.Se convoca a una marcha al mismo tiempo que las ministras piden que se respeten las relaciones comerciales con Chile, con lo cual esta nación se beneficia, obtiene grandes rentas y por extensión tiene dinero para la compra de armas.NOS ESPÍAN Y NO PROTESTAMOSPor otra parte el día de hoy en La Tercera de Chile se dice que Alan García, estaría lanzando guiños a Chile. Según el periódico chileno el gobierno de Perú se habría comprometido a no levantar el tema del espionaje ni en la OEA, ni en la cumbres de UNASUR ni la Iberoamericana. Esta actitud demostraría que Alan García plantea posturas hacia afuera, actorales, pero en el fondo, en lo real, en los práctico sigue con su política de concesiones a Chile.Lo más llamativo de la nota de La Tercera es que en respuesta, el gobierno de Chile daría una respuesta al Perú con una serie de concesiones a García para que así este se pueda mostrar como un triunfador ante los sectores nacionalistas peruanos, es decir, Chile también actuaría.Finalmente no se porque el canciller José Antonio García Belaúnde considera como positiva la respuesta de la cancillería de Chile cuando la misma tiene un tono poco diplomático como pueden ver en el siguiente enlace: http://static.latercera.com/200911/592401.pdfFuente: Mate Pastor