Francis Allison, Alcalde de Magdalena del mar, Lima, Perú
¿Es bueno para la función pública ser extrovertido?
-Parte del servicio a la comunidad es escuchar y dialogar con la población.
¿Y cuál es su habilidad, escuchar o hablar?
-Con los años he aprendido a escuchar. Tengo 38.
¿Le cuesta admitir que pasan los años?
-Valoro la edad, tengo canas y no las quiero ocultar. Imagínese que ya me veo con mis nietos llevándolos y trayéndolos del colegio, jajajaja. No le temo a la vejez.
¿Y a su edad, cuál cree que es su sex appeal?
-Creo que para un hombre como para una mujer, es la inteligencia.
¿Cuántas horas le dedica a su labor de alcalde?
-Incontables, duermo como alcalde, sueño y ahora ya no quiero hablar de la municipalidad con mi esposa, lo quiero corregir, jajaja.
¿Y cuántas horas es papá?
-Soy un papá que cree en la calidad de atención, más que en la cantidad; y aunque los sicólogos sostengan que los padres no son amigos de sus hijos sino sus padres, hago el esfuerzo por serlo. Mi hija tiene 14 años y mi hijo 8.
¿Su hija comparte sus inquietudes?
-Es una niña maravillosa. Desde los 6 años lee los periódicos y le encantan los programas políticos, lo que me tiene muy preocupado.
¿Y su esposa?
-Ella y mi hija son las mujeres más importantes de mi vida.
No es común oír a una autoridad pública hablar así de su esposa
-Con mi esposa además de un vínculo de amor, tengo agradecimiento.
¿Qué le agradece?
-Con el tiempo de casados que tenemos, he aprendido a valorar su apoyo. Siento felicidad por compartir con ella esta labor, ella se identifica.
Se casó joven ¿tuvo dificultades por ser guapo?
-Como todo matrimonio joven, tuvimos problemas en el camino…
¿Mucho sacrificio?
-Soy un convencido que todo lo bueno cuesta, ser profesional o llevar un negocio, una familia por supuesto requiere mucho esfuerzo.
¿Qué le costó más?
-Para construir un hogar, la convivencia implica ceder mucho.
¿La fidelidad es difícil?
-Con el tiempo se va fortaleciendo. Es más difícil ser fiel a los 18 años que a los 38.
¿Ha sido un joven serio?
-Mi madre murió cuando yo tenía tres meses, y eso explica muchas cosas en mi vida.
¿Cómo cuáles?
-Asumir roles en la familia que no eran los normales. Soy el menor de tres hermanos pero me convertí en el mayor no sé cuándo.
¿Le molestó eso?
-No, para nada. Me convertí en el protector de mi hermana, la segunda, y cuando murió mi papá me hice cargo del velorio. Fui un niño viejo, siempre. Paraba con gente mayor.
¿La ausencia de su madre en que lo marcó?
-Aprendí a ser autónomo, autosuficiente. No tenía una mamá que me revisara la tarea, o viera por mi alimentación.
Es un hombre independiente…
-Ciento por ciento, y creo que fue una de las cosas que me marcó más en el matrimonio. Yo no tenía reglas en la casa, y las que tuve fue por el ejemplo que mi padre nos dio.
¿Qué mandato le dejó su padre?
-Trabajar por la justicia. Él fue el único peruano al que le quitaron su hacienda en la reforma agraria, y que consideró que la medida fue justa a pesar de estar mal hecha.
¿Y cuál es el suyo respecto a sus hijos?
-El respeto por los seres humanos, y el honor y orgullo por nuestro apellido. Eso también lo aprendí de mi padre.
¿Qué lo enorgullece de ser un funcionario público?
-No hay lugar donde se pueda servir más al Perú y a los peruanos, que cumpliendo una función pública.
¿Cree que desde la gestión pública se puede hacer docencia política?
-Por supuesto, y creo que desde la gestión pública, el respeto por la gente es una práctica que debe aprender la política.
¿Qué de su naturaleza es positiva para el cargo que ocupa?
-Soy un hombre comprometido y vehemente en lo que hago.
¿Es de ideas fijas?
-No, me refiero a que cuando estoy convencido de que debo lograr cosas a pesar del poco presupuesto que tenemos, lo hago.
¿Y cuál es su cualidad?
-Soy medio loco, y luchador.
¿Qué cosa le desagrada de usted mismo?
-Soy desconfiado, pero no creo que sea un defecto.
Usted tiene manos grandes, es de una persona que se ha hecho sola, ¿así es?
-Me he hecho solo completamente, pero tuve una figura que seguí que fue mi padre.
¿Fue engreído?
-En lo absoluto, más bien cuando era niño me molestaba mucho. Yo era un agrandado.
¿Es feliz?
-No me permito la depresión.
¿Qué le fascina?
-Los nevados, el mar, viajar por el Perú, sentir el viento y caminar descalzo. Viví en el campo de niño, y para mi fueron años maravillosos.
¿Ser blanco y de ojos azules le trajo problemas?
-En el colegio sentí la discriminación al revés. Creían que era un pedante o un millonario.
¿De dónde son sus raíces?, se apellida Allison...
-Por parte de padre, escocés; y de madre, español; pero chinchano de corazón. Ahí la familia de mi padre tuvo su hacienda...
¿Qué le gusta de las mujeres?
-Tengo más inclinación en trabajar con ellas porque son unas aliadas. Son más comprometidas, dedicadas. Tengo la convicción de que las mujeres son más fuertes que el hombre, y en todo lo que haga.
¿Les tiene envidia?
-No. Pero me gustaría que los hombres tengan el compromiso que tienen las mujeres, su lealtad. Claro que cuando no son así, son feroces.
¿Quiere ser presidente?
-Quiero terminar mi gestión como alcalde con excelencia, y también tengo claro que mientras más importante es un cargo, más se puede ayudar.
Fuente: Andina del 2 de febrero de 2009