
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y su par brasileño Inacio Lula da Silva en Manaus, el 26 de noviembre de 2009. Foto: Reuters
"Queremos preservar (la Amazonía), pero (los países ricos) tendrán que pagar la cuenta de esa preservación, por el hecho de que nosotros no hemos derrumbado nuestra selva, como ellos derrumbaron la suya hace un siglo", advirtió el jueves el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, anfitrión de la reunión de los países amazónicos (Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Venezuela, Surinam y Francia como responsable de la Guayana francesa).
En la declaración final del encuentro, celebrado en la ciudad amazónica de Manaos, Brasil, los presentes se dijeron “determinados a proteger (la Amazonía) y utilizar sus recursos de manera sustentable", aunque "con el apoyo financiero y tecnológico internacional apropiado".
Por su parte, el presidente francés, que lideró la reunión con Lula, pidió urgente financiación para el combate a la deforestación en el planeta y propuso que el 20% de los créditos para proteger el medioambiente se destinen a preservar los bosques tropicales del planeta.
La destrucción de los bosques libera toneladas de carbono nocivo para el clima retenidas por el manto vegetal, y disminuye la fijación de CO2 en plantas.
La reunión de Manaus, a dos semanas de la cumbre climática de Copenhague, fue debilitada por la ausencia de varios mandatarios, entre ellos los presidentes de Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Surinam ya habían indicado problemas de agenda El venezolano Hugo Chávez también canceló a último minuto para recibir al presidente palestino Mahmud Abas.
Ante estas ausencias, el presidente francés criticó la presencia de su par estadounidense, Barack Obama, en los días previos a la cumbre en Dinamarca, en vez de estar en el momento crucial de las conclusiones.
“No quiero que seamos descorteces con el primer ministro danés que organizó la conferencia”, dijo Sarkozy.
Sin embargo, el mandatario francés estimó que “las últimas declaraciones de Barack Obama y de los dirigentes chinos son extremadamente estimulantes para hacer de Copenhague un éxito".
Sarkozy elogió el "coraje del presidente (Barack) Obama de fijar objetivos" de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, y consideró "muy importante" esa iniciativa.
"Recuerden que hace una semana no había cifras de (reducción de emisiones de Estados Unidos), no había cifras en China. Parecía que la reunión de
Copenhague estaría totalmente debilitada", dijo Lula, para continuar: "Hoy Estados Unidos ya tiene cifras, no son las que me gustarían, pero ya tiene cifras y China ya está presentando números".
Copenhague "puede ser el primer escalón para una política más responsable para cuidar el planeta", concluyó Lula.
Fuente: RFI