
Peregrinación a la Meca. (Foto : AFP )
Vestidos con la inmaculada túnica blanca, más de 2,5 millones de peregrinos participan este viernes en el primer día de la fiesta musulmana del sacrificio (Aid al Adha) y lapidan las estelas. Un ritual bajo estrictas medidas se seguridad sanitaria, por miedo a que se propague la gripe H1N1. Hasta ahora cuatro fieles han muerto y hay un centenar de contagios.
En el camino a Mina fueron instaladas numerosas clínicas móviles y ambulancias. Más de 20.000 han recorrido la ciudad (durante la semana) y el gobierno dispuso que se colocaran cámaras térmicas en las entradas del valle para detectar a los peregrinos que tengan una temperatura elevada.
Las autoridades descartaron riesgo de una pandemia de gripe A e informaron que todos los contagiados habían sido hospitalizados.
La peregrinación a La Meca, en el oeste de Arabia Saudita, es uno de los cinco pilares del islam que todo fiel debe cumplir al menos una vez en su vida si tiene los medios para ello. Tiene lugar una vez al año en el inicio del mes lunar musulmán.
La fiesta del sacrificio consiste en inmolar un animal para recordar a Abraham, que estuvo a punto de inmolar a su hijo, para probar su fe a Dios. Cuando estaba a punto de hacerlo, el Arcángel Gabriel apareció y le propuso remplazar al infante por una oveja.
En el rito de lapidación, los peregrinos lanzan piedras sobre tres estelas situadas en el valle de Mina, cerca de La Meca. Según el Corán, las tres estelas representan el triple rechazo del profeta Ibrahim a la tentación de Satán, que le exhortó a no obedecer el pedido de Dios de sacrificar a su hijo Ismail.
Más de 100.000 policías se han encargado de la seguridad pues también se temen avalanchas humanas o movimientos de pánico, como ocurrió en 2006, cuando 364 personas murieron literalmente aplastadas durante la peregrinación.Fuente: RFI