
Policías frente al tren que descarriló cerca del pueblo de Uglovka, el 28 de noviembre de 2009. Foto: Reuters
Al menos 39 personas perdieron la vida en Rusia luego de que un tren de pasajeros entre Moscú y San Petesburgo descarrilar en viernes en de la línea Moscú-San Petesburgo, una de las más frecuentadas del país.
"La principal tesis que estudian los investigadores es la de la explosión de un artefacto colocado por desconocidos. Es decir, un atentado", declaró el presidente de la compañía rusa de ferrocarriles, Vladimir Yakunin, a la televisión rusa desde el lugar de la catástrofe ferroviaria.
La tragedia ocurrió a las 21:34 del sábado cerca de la localidad de Uglovka, a 284 kilómetros de Moscú, cuando se descarrilaron varios vagones del Nevski Express, un tren de gran lujo utilizado a menudo por los turistas extranjeros.
Se inició una investigación criminal por "terrorismo" y "detención ilegal de armas de fuego y explosivos", indicó una portavoz de la fiscalía rusa a las agencias.
Según una fuente de las fuerzas del orden rusas, citada por Interfax, "un cráter de obús de un metro de diámetro fue descubierto cerca de la vía ferroviaria, y algunos testigos afirmaron haber escuchado una fuerte detonación antes del accidente".
Podría tratarse de "la explosión de un artefacto colocado bajo uno de los vagones", señaló la agencia Ria-Novosti citando a sus propias fuentes dentro de las fuerzas del orden.
En agosto de 2007, un atentado con bomba provocó en Rusia el descarrilamiento de un tren del mismo tipo, el Nevsky Express, dejando 60 heridos y alertando sobre el peligro de ataques de la rebelión chechena o de grupúsculos nacionalistas.Fuente: RFI