
Mujeres acondicionan material electoral en Tegucigalpa, el 24 de noviembre de 2009. Foto: Reuters
En un clima enrarecido, unos 4,6 millones de electores hondureños tienen este domingo cita con las urnas para elegir al futuro presidente, diputados y representantes municipales.
Con el derrocado presidente Manuel Zelaya refugiado en la embajada brasileña en Tegucigalpa y el mandatario de facto Roberto Micheletti temporalmente apartado de la presidencia, la primera decisión que deben tomar los hondureños no es por quién votar, si no si deben o no sufragar.
El miedo tras la explosión de bombas en las últimas semanas y el llamado de Zelaya a boicotear las elecciones podrían pesar en esta jornada electoral, sobre todo teniendo en cuenta que los últimos comicios movilizaron sólo a la mitad del padrón.
En la contienda del domingo, el principal favorito según las encuestas es el candidato del Partido Nacional (PN, derecha), Porfirio Lobo, seguido por Elvin Santos, del Partido Liberal (PL, derecha) -el mismo que el de Zelaya y Micheletti.
"Las elecciones son más bien la solución", dijo Lobo, mientras que para Santos, la tarea ahora "es construir el futuro y dejar atrás el pasado".
Para unos, estas elecciones son la oportunidad de empezar de cero, mientras que para otros es “legalizar el golpe de Estado” que desalojó del poder a Manuel Zelaya el 28 de junio.
La actitud a tomar antes estas elecciones divide también a los países americanos. Costa Rica, Panamá y Perú anunciaron que reconocerán el resultado de los comicios, así como Estados Unidos, si estima que el proceso electoral se desarrolla de manera libre y transparente.
En cambio, Brasil, Argentina, Venezuela o Ecuador adelantaron que no aceptarán el veredicto de estas urnas. España también apoya esta posición. México, por su parte, aún no ha fijado su postura.
En previsión de eventuales disturbios, se ha reforzado la seguridad en torno a la legación brasileña que ahora cuenta con un camión con manguera a presión para repeler manifestaciones.
Muchos piensan que Zelaya pueda intentar salir de la embajada, donde le acompañan una veintena de personas. Los hondureños tendrán al final de la jornada tres presidentes: el depuesto, el de facto y el electo.Fuente: RFI