
El jefe de la unidad de cirugía plástica de dicho nosocomio, Luis Paredes Aponte, sugirió a los padres con hijos entre 1 y 4 años que padecen de paladar hendido o fisurado, operarlos cuanto antes, pues es la ventana de tiempo ideal para evitar que desarrollen problemas de lenguaje.
Explicó que esto se debe a que los niños empiezan a hablar a partir del primer año o año y medio de vida, y si la anomalía no es corregida a tiempo, empezarían a comunicarse de manera incorrecta, lo cual genera un estigma difícil de erradicar en la sociedad.