
Por: Federico Nakachi Morimoto (*)Forjar el carácter de los jóvenes para que enfrenten los embates de la vida cotidiana y se interesen por el bien común es una tarea que los Leones debemos emprender con entusiasmo; y con mayor razón en estos momentos en que a la vuelta de la esquina está la tentación de buscar vías de escape que pueden comprometer su salud, integridad personal y situación legal.Para colaborar con el logro de este objetivo, los Clubes de Leones deben de trabajar estrechamente con los asesores de programas juveniles, con la finalidad de que conjuntamente se puedan concretar las acciones previstas en dichos programas, y aquellas que surjan de un análisis de la realidad de cada circunscripción.Parte de esta misión consistirá en persuadirlos de que “…es falso decir que en la vida, quienes deciden son las circunstancias. Al contrario: las circunstancias son el dilema ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter…”, tal cual lo manifestara el filósofo español José Ortega y Gasset.Este breve mensaje significa que si existen sucesos adversos en la vida que han originado condiciones penosas, se debe de aprender de ellas y elevarse por encima de estas para adquirir experiencia y forjar el carácter.Todos los Leones adultos y jóvenes debemos de ayudar a que esto suceda, cada uno desde su propio enfoque. Los primeros no tratando de ser paternalistas ni autoritarios y los segundos contagiando a sus pares del espíritu optimista y vigoroso, pero ambos tratando de dar lo mejor de si para crear condiciones agradables como marco de referencia.En la vida es tan importante decir un “Sí” pero mucho más importante a veces es saber decir un “No”. Y a esto apuntamos con nuestros programas juveniles; los que, como ya hemos manifestado en otras oportunidades, buscan no solo orientar a la juventud hacia acciones positivas, sino también trabajar desde la niñez para forjar hombres de bien. Finalmente, esperamos atraer a los jóvenes de buena voluntad para que aporten energías a favor del desarrollo de sus comunidades y paralelamente ejerzan un liderazgo que les han de servir en la vida cotidiana para tomar decisiones más acertadas, cuando llegue el momento. Si además de contribuir a forjar el carácter y la personalidad de la juventud nos preocupamos por crear las condiciones adecuadas en nuestros clubes para que la juventud se sienta a gusto, dentro del mutuo respeto que siempre debe existir entre los seres humanos, habremos aportado al logro de un “Crecimiento en Marcha”. (*) Ex Gobernador Distrito H-4(PERU)Asesor Nacional Programas JuvenilesDistrito Múltiple H(PERU)informes@clubdeleonesperuh4.com www.clubdeleonesperuh4.com