
LA HAYA Y NUESTRA DEMANDA DE JUSTICIA El fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya se aproxima, y por supuesto ya está generando múltiples reacciones en ambos países. Este veredicto será inapelable y de obligatorio cumplimiento. Por encima de ello, no se trata de buscar quién gana o quién pierde. Se trata de conocer la posición que presentará los mejores argumentos de justicia, y allí el Perú ha conseguido avanzar con seguridad y firmeza. Nuestra intención es explicarle al mundo, de manera civilizada, que un Estado no puede imponerle a otro un límite frente a su costa y dejarlo con un balneario. El Perú solo exige recuperar una inmensa proporción de un territorio que siempre fue suyo bajo el derecho internacional, la historia y la geografía.
Definitivamente, el fallo no será inequitativo o injusto, lo que si es verdad es que va tener una muy complicada implementación, seguimiento y seguramente va a desencadenar encontrones bilaterales mientras se implementa. Hemos tenido encontrones de un lado y del otro. Si eso era así cuando la frontera era una línea recta, por supuesto lo será después en caso resulte favorable para nosotros. Pero aunque algunos anticipan disputas, otros ven esta decisión como el fin de los conflictos históricos entre ambos países. Esperemos que con este proceso, gane la paz de la región y que de una vez ambos pueblos determinen su futuro mirando hacia él con hermandad y libres de rencores, por fin.