
Tribuna médica
EsSalud: gestión en redes asistenciales
Dr. Santiago A. Vinces Rentería (*)
En EsSalud los establecimientos de salud están organizados en redes asistenciales; cada una cuenta con un hospital base o cabeza de red, que es el centro asistencial de mayor complejidad de la red. En Lima y Callao existen tres redes asistenciales que toman el nombre de los hospitales base: Almenara, Rebagliati y Sabogal. Estas redes tienen una característica que a su vez constituye la mayor debilidad: un hospital base “fuerte” con una red periférica “débil”. La población asegurada, ante la poca capacidad de resolución de los hospitales periféricos, acude al hospital base buscando solución inmediata por la puerta que siempre se encuentra abierta: las emergencias.
Más del 30% de las atenciones de emergencias muy bien podrían ser atendidas por consulta externa, siempre y cuando exista la oferta suficiente de consultorios. Este es el primer escollo que debe ser superado por cualquier gestión: incrementar los turnos de atención en consulta externa aprovechando la capacidad ociosa de los consultorios que actualmente existe. Por cada consultorio físico se pueden realizar hasta tres turnos de atención de consulta externa por día; actualmente se realizan sólo uno o dos turnos.
Sea por déficit de recursos o por problemas de gestión, la demanda de pacientes supera la oferta de servicios que se brinda, generándose una brecha que va a ocasionar progresivamente los incrementos de los tiempos de espera, los diferimentos de las citas en las atenciones de consulta externa y el colapso de las emergencias.
¿Qué hacer?, fortalecer las redes, que sean verdaderos muros de contención de la demanda, con una adecuada capacidad de resolución, dejando los hospitales base para la atención de casos verdaderamente complejos. Por ejemplo, en la Red Asistencial Almenara, bien podría establecerse un Complejo Hospitalario uniendo los hospitales San Isidro Labrador y Voto Bernales, que juntos cuentan con más de 200 camas hospitalarias, el problema es gestión; una sola gestión racionalizaría los recursos y evitaría la duplicidad de servicios. Por otro lado, en San Juan de Lurigancho, el distrito más poblado del país, hay más de 250 mil asegurados y EsSalud apenas cuenta con un Hospital de Apoyo I con menos de 60 camas hospitalarias; este hospital cumple una función importante en el distrito, pero su capacidad de resolución ha sido superada por la creciente demanda; aquí el déficit de infraestructura es grande. Si en el corto plazo y sin mucha inversión se procediera a incrementar la capacidad operativa de este establecimiento de salud, la demanda de pacientes procedentes de esta zona hacia el Hospital Almenara se reduciría.
Secretario general del SINAMSSOP.