Feliz de la vida, totalmente lúcido y con buena salud, celebró sus 100 años don Moisés López Garrido, capitán EP (r) y uno de los héroes de la campaña militar contra Ecuador en 1941.
“¿Ya ven? ¡Llegué a los cien!, y seguro pasaré los 103”, dijo contento a su familia don “Moico” (así lo llaman de cariño) y fueron a misa para agradecer a Dios.
Lo visitaron compañeros de su “promoción” de armas, con quienes festejó su centenario en su casa de la cuadra 22 del jirón General Córdova, en Lince. Un almuerzo criollo de papa a la huancaína con pollo al horno y ensalada, torta y hasta copitas de vino y Bailey. Nació en Tarma, el 30 de enero de 1913. A los 18 años vino a Lima para presentarse a la Escuela Militar y entró al Ejército. Es padre de cuatro hijos (uno falleció), tiene 15 nietos, 16 bisnietos y 12 tataranietos.
Con emoción y amor recordó a su esposa Ana Soto Pinto, fallecida. Dice que el secreto de su longevidad está en la vida sana y buen humor. “Sin fumar ni tomar, salvo en compromisos. Me levantaba a las 6 a.m., me bañaba con agua fría y a pie me iba desde Lince hasta San Felipe”, cuenta.
“Él reza mucho, es devoto del Señor de Muruhuay y su vitalidad es sorprendente. Cuando lo llevo a su chequeo dice, “¿quién está enfermo?” Come de todo, camina con apoyo de andador, pero no sufre de nada, no necesita pañal ni lentes, salvo para la letra chiquitita. El simpático abuelito recibió los saludos del club del adulto mayor de su distrito y la municipalidad lo nombró “Vecino distinguido de Lince”.