
El guía Rigoberto Vargas Silva
Hacía tiempo que deseaba conocer la enigmática fortaleza de Kuélap, es así que un buen día decidí realizar este viaje. Llegando al parking, situado a la entrada de este extraordinario y enigmático lugar, un guía me propuso su servicio a fin de conducirme por la fortaleza. Me convenció y, poco después, estaba integrando un grupo compuesto por 5 turistas provenientes de diferentes nacionalidades.Kuélap es una pétrea fortaleza ubicada a tres mil metros sobre el nivel del mar, que un día, alrededor del año 800 después de Cristo, fue construida por habitantes de la cultura Chachapoyas. Penetrar en los intrincados caminos de la fortaleza fue sin duda impresionante; sin embargo, lo que más me impresionó fue el excelente trabajo del guía.Este hombre, tal como él mismo nos dijo, quien era un guía natural del caserío de Kuélap y no contaba con estudios universitarios, no cobraba un precio fijo por los servicios que como guía del lugar ofrecía. Su remuneración más bien correspondía a las propinas que voluntariamente le dejaban los turistas.Como nativo de la zona, nuestro amigo conocía los mejores sitios y disponía de informaciones de primera mano que no figuran en las guías turísticas que uno lee buscando informarse sobre este singular lugar. Datos que compartía con nosotros disfrutando, se veía, del hecho ser nuestro guía. Mostraba orgullo y mucho profesionalismo. Y, sobre todo, amor por su tierra.Durante el tiempo que duró la visita, fue capaz de cautivar a su audiencia, a pesar de la diferencia en gustos e interés personal de cada uno de los miembros del grupo, pues nos ilustró sobre una gran variedad de temas, movilizando para esto referencias de diverso tipo sobre esta Fortaleza que fue ignorada hasta el año de 1843.Así, atendió todas las solicitudes e inquietudes de cada uno de nosotros, mostrando un refinado dominio en el arte de las relaciones humanas, de las técnicas de la dinámica de grupo, así como las que conciernen a la transmisión amena de información turística, histórica, y arqueológica. ¡Sin duda este hombre era un eximio comunicador!En nuestros días, en muchos países, los guías vienen siendo remplazados por sistemas de grabaciones que funcionan a voluntad del visitante. En mi opinión -estoy convencido- que sin este guía, mi visión sobre Kuélap sería diferente, pues no solo me hizo conocer la Fortaleza, sino también me transmitió, comunicándose, el amor por su país y su trabajo. Pienso, al redactar estas líneas, que este tipo de trabajo que se lleva a cabo en el Perú profundo merece ser destacado, hablando sobre quien realiza y mencionando su nombre. Se trata de JOSÉ RIGOBERTO VARGAS SILVA, que cuenta con el carné de Orientador Turístico otorgado por la Dirección Regional de Turismo de la Región Amazonas en el Perú. A Rigoberto entonces le prometí que trataría luego de dar a conocer el excelente trabajo que realiza cuando muestra en detalle las bondades de este lugar único, movilizando un cúmulo de conocimientos y experiencia. Que estas líneas contribuyan en algo en esta tarea. Una vez más, muchas gracias Rigoberto. Serge CorvestEmail: corvests@hotmail.fr