
La pareja que se coló la semana pasada en la cena de Estado del presidente estadounidense, Barack Obama, no acudirá a testificar ante el Congreso, según ha anunciado su publicista en un comunicado en el que "respetuosamente" declinan la invitación.
El Congreso invitó a Tareq y Michaele Salahi a participar en una audiencia especial convocada para examinar el fallo de seguridad del Servicio Secreto que se celebrará este jueves.
El presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, Bennie G. Thompson, ha explicado en un comunicado que decidió programar la audiencia tras examinar los resultados preliminares sobre el lapso de seguridad del Servicio Secreto. Los legisladores quieren saber cómo es posible que la pareja pudiera esquivar los controles de seguridad si sus nombres no estaban en las listas de invitados.
Sin embargo su publicista, Mahogny Jones, ha indicado que la pareja ya ha dado las explicaciones a los congresistas y por lo tanto no acudirán mañana a la sesión.
Los Salahi "creen que han proporcionado toda la información pertinente a la comisión y no hay nada más que pueden hacer para ayudar al Congreso en su investigación sobre protocolo de la Casa Blanca y los procedimientos de seguridad. Por lo tanto, respetuosamente, declinan testificar" en el Capitolio.
La pareja ha dicho en televisión que fueron invitados a la cena y que intercambiaron correos electrónicos con un amigo que trabaja en el Pentágono.
Los Salahi, habituales en cócteles y recepciones de la alta sociedad estadounidense, no sólo burlaron los controles de seguridad del Servicio Secreto, sino que también consiguieron saludar al presidente Obama.
Además, se fotografiaron con él, con el vicepresidente, Joe Biden; el jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Rahm Emanuel, y otros invitados, y posteriormente colgaron sus fotos en la red social Facebook.
Las autoridades federales han abierto una investigación que podría conducir a la presentación de cargos federales contra la pareja.
La audiencia del jueves se centrará en los fallos de seguridad de la tarde del 24 de noviembre, las deficiencias en la planificación previa a la cena de Estado de la Casa Blanca en honor del primer ministro indio, Manmohan Singh y las medidas adoptadas para evitar errores semejantes.
Fuente | ElPaís