
Este anuncio comunicado la semana pasada por la embajada de Norteamérica en Perú acerca del "peligro de secuestros" a turistas en el Cusco y Machu Picchu, evalúan que podría ocasionar un descenso de al menos un treinta por ciento en el arribo de viajeros a este destino Según lo dicho por las agencias que operan en los mercados de Estados Unidos y Europa, a raíz de la comunicación se han cancelado paquetes hacia la Ciudad Imperial.
Según lo dicho por Madison Barreto, Regional Chief de Comercio Exterior y Turismo, Dircetur, la alerta de la sede diplomática fue emitida de forma irresponsable, generó pánico e incertidumbre, y peligra la imagen del Cusco en el mundo entero.
El año pasado, ese territorio de Perú recibió la visita de 2 millones 880 mil turistas, de ellos un millón 450 mil provenían del extranjero, los cuales un 30% de los mismos son estadounidenses, lo que afirma el resquemor de que la alerta, al haber sido destinada a ese mercado en especial, genera una caída en el flujo de los turistas, similar a lo ocurrido en los hoteles en cartagena
Enrique Velarde, presidente de la Asociación de Agencias de Turismo de Cusco (AATC), evidenció también su preocupación, aunque señaló que en estos momentos no se pueden calcular los efectos de la imagen negativa creada por el anuncio de la embajada estadounidense en Lima.
Fernando Ruiz Caro, ex presidente de la cámara de comercio de dicha zona del Perú, expresó desde su postura que por suerte, el comunicado se dió durante la estación baja e invitó a sacar provecho del período que falta para la llegada de la temporada alta, con el propósito de revertir los posibles daños ocasionados.
Barreto, anunció que, en directa correlación con el ministerio de comercio Exterior y el organismo turístico de la nación andina, llevaran a cabo acciones para impulsar una campaña internacional que transmita al mundo que la sociedad peruana garantiza seguridad a todos los viajeros al igual que los hoteles en mazatlan, e incluso remarcó que emplearan aerolíneas, redes sociales y medios de comunicación con el propósito de que quede bien en claro que "no existe ningún tipo de riesgo para los visitantes" en la región de Cusco.
El comunicado de las autoridades de este territorio peruano, que junto a estas declaraciones publicadas por el matutino de La República, apunta que la advertencia de Norteamérica "escasea de todo fundamento, ya que los servicios económicos, sociales, culturales y turísticos en la zona se desenvuelven con total normalidad y existen certezas y garantías para nuestros ciudadanos y los turistas".
Sin embargo, Cusco no es el único lugar del país involucrado por el comunicado, ya que la imagen tornada alrededor de la inseguridad también generará un menor flujo de turistas a la localidad de Puno, de acuerdo al titular de la dirección regional de comercio exterior y turismo: Manuel Quiñone,.
El mandatario local aclaró que es habitual para los que visitan Machu Picchu hacer un circuito también por el departamento altiplánico, y estimó que, de esta manera, la baja de los visitantes hacia Cusco impactara de forma negativa a Puno. Un hecho similar surgió hace aproximadamente 5 años con una reconocida cadena de hoteles en caracas
Rememoró que el 20 por ciento de las personas que pueden visitar las islas del Titicaca provienen de Estados Unidos, y convocó a los mandatarios peruanos a aportar "pruebas concretas de que dentro del país la seguridad está asegurada", para poder revertir, de esta manera, el concepto de inseguridad manifestado por la embajada de los Estados Unidos