
Dos comuneros muertos a balazos y seis heridos, tres de ellos de gravedad, fue el resultado de un confuso enfrentamiento entre unos cien comuneros del caserío Cajas Canchaque, jurisdicción del distrito de Carmen de la Frontera, en Huancabamba, y al menos veinte efectivos PNP que llegaban a realizar una operación policial.“Se escuchó el primer disparo y sentí que mi amigo Cástulo Correa Huayama, cayó al suelo”, contó anoche a EL TIEMPO, el sobreviviente Palemón Tocto Peña, mientras esperaba una ambulancia y auxilio médico. Con una bala alojada en el brazo derecho, cerca del hombro, Palemón dijo que a eso de las 4:30 p.m. él y un grupo de vecinos estaban haciendo deporte en la plataforma de Cajas, a 40 minutos de Huancabamba, cuando aparecieron dos camionetas blancas con circulina y escudo de la PNP. Arriba de los carros, uno más alto que el otro, había unos veinte policías que -asegura Palemón- llegaban a detener a su vecino Lorenzo Rojas García, uno de los investigados como presuntos autores del ataque e incendio del campamento de la minera Río Blanco.“Nosotros sabíamos a qué llegaban, por eso nos opusimos”, dijo, admitiendo que intentaron evitar el paso de las camionetas a la vivienda de Lorenzo, distante a cinco minutos de la cancha deportiva. “Les preguntábamos que quién los denunció (a Lorenzo y a otros investigados) para que los vengan a recoger. Y que por qué transitaban por un camino de herradura que es de la comunidad”. Los policías reaccionaron bajándose en la plataforma con sus armas en las manos, y empezaron “de frente” a disparar, dijo el testigo y que fue allí que vio a un hombre alto vestido con pantalón azul y polo blanco dispararle a su amigo Cástulo, quien cayó gravemente herido en el pecho. Allí mismo murió. Indignado, Palemón reaccionó abalanzándose contra un policía de pantalón verde y camiseta blanca. “Yo intenté quitarle el fal para enfrentarnos de bala a bala, él se huía y yo también, cuando sentí que empezó a correrme la sangre. Había sido herido con revólver. Ahí ya me corrí”.La tensión empezó a aumentar desde cinco días antes cuando la Policía había empezado a notificar a Lorenzo y debido a que personal de la ONG Integrando había empezado a realizar trabajos de rehabilitación de vías en Cajas, a lo que también se oponen sus moradores. Ayer al menos cien comuneros se movilizaron para impedir la detención de su vecino. Palemón no vio en qué momento fue baleado y muerto Vicente Romero Ramírez (49), producto de la trifulca en la que también resultaron heridos seis moradores, quienes fueron trasladados al hospital de Huancabamba, a bordo de una ambulancia de Sapalache. Dijo que ante los resultados del enfrentamiento las dos camionetas enrumbaron hacia Piura, sin prestar ningún tipo de auxilio.Los cadáveres permanecían hasta anoche cerca de un camino de herradura que conduce a Sapalache y Carmen de la Frontera. Familiares y amigos reclamaron por la tardanza del fiscal y por la no presencia de Defensoría del Pueblo, para garantizar los derechos de los comuneros y ronderos. La representante de Relaciones Institucionales de las rondas campesinas de Huancabamba, Ayde García Ruiz, manifestó que sucedidos los hechos, acudió a la Fiscalía de Huancabamba, para solicitar el levantamiento de los cadáveres, pero sólo recibió una respuesta negativa del personal, aduciendo que no tenía ningún reporte de la Policía Nacional. Los ronderos, solicitaron la presencia de la Defensoría del pueblo, del Ministerio Público y del Ministerio de Salud.
Fuente: El Tiempo