
Unas sesenta personas resultaron heridas tras el atentado en el Hotel Shamo de Mogadiscio. Foto: Reuters.
Aún no se sabe si fue un hombre o una mujer el autor del atentado de este jueves. Solo se sabe que iba vestido con prendas femeninas, que su rostro estaba cubierto por un velo y que hacía parte del numeroso grupo que llegó al hotel Shamo para participar en la ceremonia de graduación de 700 estudiantes de medicina. Pese a que dentro de los invitados se encontraban varios dignatarios del gobierno de transición, todo indica que la seguridad del evento era deficiente. La mayor parte de guardaespaldas se encontraba fuera del salón donde se llevaba a cabo el acto, afirmaron testigos.
“Lo ocurrido hoy es un desastre nacional” lamentó el ministro de información somalí, Dahidr Mohamud Gelle. Según fuentes oficiales, los fallecidos son el titular de la cartera de Salud, Qamar Aden Ali, el ministro de Educación, Ahmed Abdulahi Wayeel y el de Educación Superior, Ibrahim Hassan Addow.
Sin duda, es uno de los ataques más graves cometidos contra el gobierno de transición somalí que cuenta con todo el respaldo internacional pero que al interior del país apenas controla pequeñas regiones y, entre ellas, un reducido sector de la capital, Mogadiscio, donde justamente se encuentra ubicado el hotel blanco del atentado. El resto de la ciudad, así como el sur del territorio nacional, están bajo dominio de la milicia de Al Shabab (juventud) considerada por la CIA como uno de los filamentos que tejen la red terrorista Al Caida. Aunque ninguna organización ha reivindicado la autoría del atentado, todas las sospechas caen sobre Al Shabab.
Los estudiantes que se graduaban este jueves hacen parte de la segunda promoción de médicos que tiene el país y proceden de la Universidad de Benadira, creada en el año 2002 para remplazar a los médicos que han huido del país o que han perdido la vida en esa guerra civil en la que se consume Somalia desde 1991.
En el año 2006, Somalia vivió un corto período de estabilidad cuando la Unión de Cortes islámicas se tomó el poder. Poco duró esta relativa paz, pues rápidamente las Cortes fueron expulsadas por las tropas etíopes que, con el apoyo de Estados Unidos, invadieron el país.Fuente: RFI