Por: Julio Garrido
Los responsables de que el SI perdiera
Hoy aparece claro que, lo que era fácil: revocar a la alcaldesa, se complicara merced a varios factores. Pienso que el primero es que el SI no se integrara en un Comando Único y Central; un segundo factor sería, no en ese orden ni prioridad, el que Castañeda no asumiera el SI a plenitud desde el principio; otro elemento que jugó en los resultados lo daría el que García no se la jugó íntegramente y prefirió empujar en la misión a sus mandaderos.
Marco Tulio, a quien conozco personalmente, -lo he contado- no es carismático; además sus declaraciones sobre la mujer, le endosaron una cantidad adicional de problemas al SI; me parece que el audio divulgado por la Palacios dos días antes de la votación fue nefasto. Otro elemento que jugó en contra fue el papelón de los del SI en el debate; fue un desastre por su falta de seriedad. Fallas de principiantes.
Hay muchos otros factores quizá más determinantes de esta voltereta. Quiero señalar la baja credibilidad y efectividad de Mauricio Mulder; que fue el primero que empujó al partido a favor de la revocatoria. Lo he sostenido: es político porque está en ella, de eso vive, pero no es político en su real sentido; es un hombre inteligentemente bruto para ella; sin ser un ignorante, roseado con cierto spray de cultura, solo sabe pelear. Vive y ha llegado a donde ha llegado por su personalidad de marcada tendencia al enfrentamiento; muchas veces pueril. Sin el padrinazgo de Alan no sería nada; el pueblo aprista ya se dio cuenta.
No es un hombre equilibrado cuando aparece: no busca la unión, y estoy cierto que en su periplo por los medios en que se mostró profusamente durante la revocatoria, el SI perdía cientos de miles en cada pantallazo. Su problema es neurolinguístico. No piensa en el futuro del aprismo, sino en el suyo a corto plazo.
Hoy brilla por su ausencia. No acepta entrevistas. Un dirigente político responsable está en las buenas, en las malas y en las peores. Mulder solo es un relumbrón y estoy seguro que el pueblo aprista ya no lo volverá a elegir para nada, ni aunque encabece una lista: por ser inconsecuente, porque cada vez es menos aprista y se parece más a Panchito, el muñeco de ventrílocuo de las ferias de barrio.
Magdalena Del Mar, 18, Marzo, 2013
Julio Garrido Huaynate