
El brasileño Maurício Shogun se prepara para la aguardada revancha contra su compatriota Rogério Minotoro después de un periodo de reciclaje, en el cual viajó hacia los Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos y entrenó con el sheik Tahnoon Bin Zayed Al Nahyan, cinta-neg-jítsu, y con Freddie Roach, técnico de boxeo de Manny Pacquiao. Además de eso, el brasilero recientemente cambió de empresario por segunda vez en dos años, intercambiando Júlio Heller por Leonardo Salomão. En medio la una fase de alternancia de victorias y derrotas en su carrera, el ex-campeón peso-medio-pesado del UFC no teme seguir cambiando hasta encontrar el punto ideal.
"Cambié (de empresario) de nuevo porque estoy buscando lo mejor para mí, y, sólo porque ya cambié una vez, no quiere decir que voy a insistir en el error", afirmó Shogun en entrevista por teléfono a SPORTV.COM.
Una cosa que no va a cambiar, sin embargo, es la personalidad del atleta. Mientras algunos luchadores consiguen grandes luchas gracias al marketing personal - caso de Chael Sonnen, que enfrentará a Jon Jones por el cinturón de los pesos-medio-pesados después de siete años lejos de la división - el brasileño pretende mantenerse en "perfil bajo" y dejar su destino en las manos del UFC.
"Eso va con la personalidad. Mi personalidad es así y no provocadora, nunca voy a ser así. Quiero ser reconocido por las luchas que hago y no por las cosas que hablo".