A todos nos gustaría caminar sobre seguro en las relaciones personales, no exponernos de una forma innecesario en el tú a tú para no arrastrar decepciones que pesan tanto sobre la espalda. Pero más allá de ese deseo interno existe una realidad a nivel psicológico: la única forma de poder tener relaciones sanas es abrir el corazón.
¿Cómo abrir el corazón sin miedo a ser herido?
1. En primer lugar, sé prudente. Empieza las relaciones personales de una forma gradual pero no puedes exponer tu intimidad ante cualquier persona. Existen muchos temas de conversación distendidos.
2. Alimenta tu autoestima para entender que eres fuerte para hacer frente a posibles decepciones. Por tanto, no te protejas a ti mismo al extremo de comportarte como si fueras un niño indefenso. Vive y afronta los hechos conforme llegan. No te adelantes a los acontecimientos.
3. Merece la pena asumir riesgos porque solo cuando apuestas por algo de verdad eres capaz de sentir la satisfacción interior de crecer como persona. Anímate a conocer gente nueva, déjate conocer, no te puedes encerrar en tu armadura para siempre porque si lo haces, estarás solo. Y eso sí que es realmente decepcionante.
4.Deja de poner excusas del tipo: “Todas las personas son iguales”, “siempre se repite la misma historia”, “no se puede confiar en nadie”… Evita hacer generalizaciones porque eson muy injustas. Si te lo propones seguro que encuentras gratas excepciones a la norma.
5. No pienses tanto en el pasado y en los amores frustrados del ayer. Piensa que en realidad, cada día estás más cerca de conocer a tu verdadero amor. Hay que hacer el duelo por un desamor.