
Piedad, desde mi dorada celda suplico,
gracia humana que de mí nadie obtuvo
cuando soberbio de poder como un mico,
aplasté a todo rival político que anduvo.
-
Ya con mi incómodo bulto oral,
gané pendejamente cada elección,
dicté cátedra de gobierno amoral
y fugué como malandro de acción.
-Postulé a mi parlamento natal
afané a Satomi y luego a Gina,
eso comprueba mi salud fatal
y demuestra que tengo esquina.
-Mi drama está ya bien montado,
mis adulones de siempre prestos
y fieles mayordomos por su lado
todos quieren salvar mis restos.
-Favor os pido a Ud. Sr. Humala,
me consume este encierro lujoso
yo, que del poder abusé a la mala
quiero otro privilegio decoroso.
-Mis víctimas, quédense a un lado
me quieren como un eterno canario
yo, a ellos siempre he despreciado
pues me hicieron un vil presidiario.