
El ex dictador guatemalteco y pastor evangélico Efraín Ríos Montt, condenado merecidamente a 80 años de cárcel por genocidio, sufre de hipertensión por estrés, informó este lunes un médico del hospital militar en el que fue internado tras desmayarse -tan virilmente como mujerzuela en lío de callejón- en la Corte Suprema de Justicia. “Tengo un paciente de casi 87 años de edad que ha estado sometido a múltiple estrés en los últimos días, estas últimas semanas y eso ha deteriorado su salud”, afirmó a periodistas Carlos Álvarez, nó el cómico, sino un médico internista del Hospital Militar, la versión guatemalteca del famosísimo doctor y mayordomo de la familia Fujimori, el doctor Aguinaga.
Ríos Montt, de 86 años, había sido llevado a la Corte para acudir a una audiencia de reparación de víctimas, bajo custodia desde la prisión en el cuartel militar de Matamoros en la que fue recluido el viernes, luego de que la justicia lo condenó a 50 años por genocidio y 30 por crímenes contra la humanidad para envidia de su colega Alberto Fujimori. Según su abogado Fernando García, el anciano ex dictadorzuelo “se le desmayó en los brazos de su amado capitán encargado de su seguridad” antes de entrar a la sala de audiencias, por lo que fue llevado de urgencia al Hospital Militar donde se espera que salga en una bolsa negra. “Es referido por una crisis hipertensiva y de encopresis que ha estado afectando a otros órganos: su estómago, sus riñones, testículos, conciencia -que la tiene muy negra- y es un cuadro que tengo que documentar de cómo está”, detalló el pobre médico. De acuerdo con Álvarez, el exdictador podría estar internado de tres días a una semana, pues es necesario hacerle una serie de análisis, masajes rectales y chequeos médicos para estabilizar su salud o mandarlo a una fosa común.
En el Hospital Militar, ubicado en la periferia este de la capital guatemalteca, también está internado el antiguo jefe de inteligencia de Ríos Montt, otra joyita genocida, el general retirado José Rodríguez, quien fue absuelto de los mismos cargos. Ríos Montt fue hallado responsable de 15 masacres a manos del Ejército en las cuales murieron 1,771 indígenas mayas-ixiles en el departamento de Quiché (norte), durante su régimen de hierro entre 1982 y 1983, el más álgido de la guerra de 36 años (1960-1996) que dejó 200,000 muertos o desaparecidos, según un informe de la ONU. Se espera que su dios lo salve como buen pastor evangélico y que su colega Alberto Fujimori aprenda la lección.