
Es de conocimiento mundial como el pésimo manejo económico de la economía venezolana por el chavismo la ha llevado al borde del desastre, cosa que hoy debe afrontar el chacal de chavismo, un tal Maduro. Uno de los puntos más sensibles ha sido la escasez de productos de primer necesidad que fueron controlados en sus precios como los huevos, azúcar, leche, harina, pollo y ... el papel higiénico nuestro de cada día, lo que ha motivado que los venezolanos que votaron por Maduro y también los demás formen largas colas en busca de este producto de primerísima necesidad para la higiene ó en muchos casos recurran a todo lo imaginable para suplirla.
Ante esta penosa necesidad. el papa Francisco I, apiadándose de sus fieles venezolanos -recordemos en América Latina pasta la mayoría del ganado católico- ha lanzado una propuesta para salvar la higiene y salud llanera. Se trata de sugerir el uso del libro sagrado bíblico como fuente de papel ante esta emergencia sanitaria. Francisco recalcó las ventajas de usar su libro sagrado por la textura suave, que de paso santificará el ano del usuario, el hecho que tiene muchas hojas y dura más, y recordó que países como Noruega y Finlandia han sacado a la venta rollos de papel higiénico impresas con citas bíblicas, y mencionó que se han reportado milagros con su uso, como la curación milagrosa de hemorroides y de los oxiuros anales de quienes la usan. Aunque grupos ateos han alzado su voz de protesta indicando que sería un insulto para las nalgas ilustradas y que la tinta puede dejar manchas insalubres. Y no han faltado los que se han quejado afirmando que para limpiarse, las hojas de la biblia son muy delgaditas y no limpian ni absorben y se manchan los dedos.
Otros usos que han sido sugeridos para las biblias son en hacer aviones de papel, armar porros pues al ser elaboradas de papel arroz lo que las hacen suaves para fumarla, también envolver pescado y llevarlas al centro de reciclaje más cercano para agenciarse unos centavos para paliar la crisis y de paso se contribuye a la ecología del mundo y a la cultura. No han faltado los exagerados que sugieren utilizar la larga lengua de los arzobispos católicos para la higiene rectal.
Evidentemente otras fuentes de papel alternativas pueden ser el Corán, el Talmud, El Capital, Mein Kampf, dijo el Santo Padre quien de paso confesó ya haber probado las bondades del uso de la biblia como papel higiénico.