
Un emotivo intercambio entre una madre y un niño de tres años que se niega a comer todo tipo de carne, argumentando que él no quiere pues para esto se tiene que negar la vida a los animales.
Más allá de estar o no de acuerdo con la intención de quien ha cargado el video, lo que queda en claro es que lo que dice este niño de tres años nos sugiere una seria reflexión.