
El narcotráfico declara la guerra al ejército mexicano. (Foto: Reuters)
En el norteño estado de Nuevo León (capital Monterrey) operan dos carteles de la droga: el de los hermanos Beltrán y el del Golfo, cuyo brazo armados son los zetas. Estos grupos del crimen organizado tienen gran poder en varios estados de México, para combatirlos el gobierno ha desplegado contingentes de militares y soldados. 50.000 uniformados han sido movilizados en todo el país.
Este viernes tuvieron lugar dos ataques. En Juárez (zona metropolitana de Monterrey), el enfrentamiento entre militares y presuntos zetas duró casi una hora. Ocho sicarios murieron al enfrentarse a un retén colocado por la Marina de Guerra cerca a una finca donde supuestamente había personas secuestradas.
Los sobrevivientes huyeron y protagonizaron luego una batalla con miembros del ejército. Resultado, dos sicarios y cinco civiles muertos. La Marina de Guerra confirmó que entre los sicarios muertos figura el jefe de los zetas Ricardo Almanza Morales, alias "El Gori 1", acusado del asesinato el 4 de noviembre del general en retiro Juan Arturo Esparza Moreno, secretario de seguridad de un municipio vecino. La Marina confirmó también que fueron detenidos nueve atacantes y se decomisaron 24 armas.
De manera casi simultánea, en otro punto de Monterrey (tercera ciudad más importante del país con cerca de cuatro millones de habitantes y donde se hallan las principales industrias de México), un comando fuertemente armado atacó un edificio de detención provisional, mató a dos policías y liberó a 26 personas acusadas de nexos con la mafia.
Los hombres penetraron en furgoneta, derribaron el portón, y dispararon a quema ropa contra los dos policías, que custodiaban el lugar.
La violencia generada por el narcotráfico ha dejado en México cerca de seis mil muertos, en lo que va del año.
Fuente: RFI